Köfte de garbanzos

El garbanzo es una legumbre muy extendida en todo el Mediterráneo y su uso es muy común en la gastronomía turca. El köfte de garbanzos se usa habitualmente como entrada o aperitivo, antes del plato principal.

El garbanzo (Cicer arietinum) es una legumbre muy extendida en todo el Mediterráneo y con importantes cualidades culinarias y nutritivas. Si bien su origen es discutido, probablemente comenzó a cultivarse en Grecia, Turquía y Siria, desde donde se expandió por toda la cuenca mediterránea. Precisamente su uso es muy habitual en la gastronomía turca.

El köfte de garbanzos se usa habitualmente como entrada o aperitivo antes del plato principal, y generalmente se fríe en aceite abundante, aunque en este caso vamos a hacerlo de una forma en la que sólo se usa un poco de aceite.            

Para servirlo, se puede acompañar con una salsa de tomate casera o una salsa con base de limón.

Ingredientes

200 gr. de garbanzos

1 cebolla

2-3 dientes de ajo

2 cucharadas de aceite de oliva

1 huevo

Medio vaso de perejil fresco picado

10 cucharadas de harina

Media cucharadita de levadura en polvo

1 cucharadita de comino, pimienta y sal

Para freír

2-3 cucharadas de aceite oliva

Preparación

Ponemos los garbanzos en agua caliente con sal. Los frotamos para que suelten todas las impurezas y tiramos esa agua. Los volvemos a poner en agua caliente con sal, la tapamos y los dejamos hasta el día siguiente.

Al día siguiente, cambiamos el agua y ponemos los garbanzos en una pota, y los cocemos a fuego lento hasta que estén bien blanditos.

Lavamos los garbanzos en agua fría y les quitamos la piel, y seguidamente los ponemos en la picadora. Aparte, pelamos la cebolla y los ajos, los cortamos en trozos grandes, y los ponemos en la picadora con aceite de oliva. Seguimos picándolos durante un minuto.

Ponemos esta mezcla en un bol. Añadimos el perejil picado, el huevo, la sal  y las especias, y lo mezclamos todo bien. Por último añadimos la harina y la levadura en polvo. Amasamos todo bien hasta que se forme una masa homogénea y blandita.

Con esta mezcla hacemos bolitas del tamaño de una nuez, con ayuda de un poco de harina. Luego con la mano, vamos aplastando cada bolita dándole una forma plana. Colocamos todos los köfte en una bandeja, y los dejamos reposar en la nevera durante media hora.

A continuamos preparamos una sartén con aceite de oliva, en la que freímos los köfte por ambos lados hasta que queden bien dorados.

Ya podemos servir el “köfte de garbanzos”, acompañado de una ensalada o de pan de pita con mantequilla.

¡Que aproveche!