varias estelas y círculos de piedra en el santuario de Göbeklitepe, observados por turistas

Göbeklitepe, el santuario Patrimonio de la Humanidad que cambió la historia

Göbeklitepe, considerado el santuario más antiguo conocido de la Humanidad y llamado a menudo el “punto cero de la historia”, ha cumplido ocho años desde que fuera incluido en la lista de Patrimonio Mundial de la Humanidad de la UNESCO el 1 de julio de 2018: un tiempo en el que ha recibido más de 4 millones de visitantes. 

La declaración como Patrimonio de la Humanidad impulsó el crecimiento del número de visitantes al yacimiento. Aunque la pandemia de COVID-19 obligó a cerrarlo temporalmente a los turistas y los devastadores terremotos de 2023 provocaron un descenso temporal de las visitas debido a las consecuencias de los seísmos en la región, un total de 4.409.590 personas han visitado el enclave durante los últimos ocho años. 

Göbeklitepe es una oportunidad para Şanlıurfa. Y si queremos ser un poco más ambiciosos, en realidad es una oportunidad para Turquía. Nuestra región, con el Proyecto Taştepeler y los trabajos de excavación que se llevan a cabo en 12 puntos diferentes, ha cobrado un gran impulso para convertirse en un centro de atracción directa para el mundo”, declaró el presidente de la Asociación de Desarrollo Turístico de la provincia de Şanlıurfa, Mehmet Kamil Türkmen, citado por la cadena de noticias TRT Haber.

Karahantepe, otro yacimiento candidato a Patrimonio de la Humanidad

“Es una estrella extremadamente importante y brillante del sureste de Turquía y de nuestro país; debemos valorar lo que representa. Sin duda, es un lugar que hay que visitar. Şanlıurfa ocupa una posición muy importante en este sentido. Existe una lista permanente y dos candidaturas (en la UNESCO). Balıklıgöl y Harran figuran entre esos candidatos. En los próximos años, Karahantepe también pasará a formar parte de la lista permanente de Patrimonio de la Humanidad”, anunció Türkmen.

Gülsüm Sayın, una turista turca llegada desde la provincia de Mersin, declaró estar encantada tras haber visitado el lugar: “Sentía curiosidad y aquí estoy, viéndolo. Estos lugares realmente merecen ser visitados. Se lo recomiendo a todo el mundo”. “Estoy feliz de haber visto este lugar”, declaró por su parte, Sabri Şahin, otro turista turco que viajó desde Alemania, y que confesó haber sentido una gran curiosidad por Göbeklitepe después de descubrirlo en Internet: “Los objetos y las figuras son muy antiguos. Es un lugar muy bonito”, añadió. 

Cuando se descubrió en 1963, se pensó que era un cementerio bizantino

Göbeklitepe es un yacimiento situado a 18 kilómetros de la ciudad de Şanlıurfa, cerca del pueblo de Örencik. El lugar fue descubierto durante unas prospecciones arqueológicas realizadas en 1963, aunque los investigadores pensaron entonces erróneamente que la parte superior de los pilares -la única zona descubierta entonces- eran simples lápidas de tumbas, probablemente bizantinas; la prueba definitiva de su enorme importancia no llegó hasta 1986, cuando un agricultor encontró una extraña estatua de piedra mientras araba su campo. 

Las excavaciones arqueológicas se iniciaron en 1995 gracias al impulso del arqueólogo alemán Klaus Schmidt y con autorización de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Museos de Turquía, y sacaron a la luz asombrosos pilares de piedra en forma de T pertenecientes al Neolítico, con alturas de entre 3 y 6 metros y un peso de entre 40 y 60 toneladas, que estaban decorados con figuras de animales salvajes. 

Un descubrimiento que cambió nuestra idea sobre el origen de la civilización

Considerado uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes de las últimas décadas, Göbeklitepe transformó la visión que los investigadores tenían sobre los orígenes de la civilización. Sus monumentos de piedra levantados hace unos 11.500 años por comunidades de cazadores-recolectores, demostraron que grupos humanos sin agricultura plenamente desarrollada ni asentamientos permanentes ya eran capaces de organizar complejos proyectos constructivos y ceremoniales. 

Antes de Göbeklitepe, el paradigma predominante decía que los seres humanos de hace 11.500 años formaban grupos de cazadores-recolectores relativamente pequeños y móviles, con una organización social limitada, capaces de organizar cacerías o ceremonias a pequeña escala, de crear arte rupestre y esculturas rituales pequeñas o de levantar construcciones sencillas y temporales. Pero el hallazgo de Göbeklitepe echó por tierra todo eso, y demostró que las primeras grandes construcciones religiosas no habían surgido después del desarrollo de la agricultura -hace unos 10.000 años- o de las primeras ciudades -hace unos 6.000 años-, sino mucho antes.

La fama de Göbeklitepe ha seguido creciendo desde entonces gracias a los nuevos descubrimientos arqueológicos que se siguen haciendo en el  yacimiento, cuyo tamaño es tan masivo que incluso hoy día se ha desenterrado solo entre un 5% y un 10% del total, hasta el punto de que muchos arqueólogos creen que se necesitarán al menos 150 años para excavarlo por completo. En 2011, el yacimiento fue incorporado a la Lista Indicativa del Patrimonio Mundial de la UNESCO y, posteriormente, pasó a formar parte de la lista permanente de Patrimonio Mundial de la Humanidad durante la 42.ª reunión del Comité del Patrimonio Mundial, celebrada en Baréin el 1 de julio de 2018. 



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