Gaza, hambruna entre los palestinos

7 de cada 10 palestinos en Gaza sufren hambre extrema

7 de cada 10 palestinos en Gaza -el 71% de los habitantes de la Franja- padecen hambre extrema a la vez que siguen sufriendo los constantes bombardeos de Israel, según han denunciado grupos de derechos humanos en un estudio: una situación que Naciones Unidas y UNICEF han definido como “la tormenta perfecta para la propagación de enfermedades”.

El estudio, publicado ayer mismo, analizó la situación de 1.200 personas en Gaza, y reveló que el 98% de los encuestados afirmaron comer cantidades insuficientes de alimentos. Además, el 64% admitió haber comido hierba, frutas y alimentos no aptos para consumo e incluso productos caducados para poder saciar su hambre. El estudio también reveló que los habitantes de Gaza solo disponen de 1,5 litros por persona y día de acceso al agua, incluyendo en esta cantidad el agua disponible para beber, para bañarse y para limpieza. «Esto supone 15 litros menos que la cantidad mínima de agua necesaria para la supervivencia, según exigen las normas internacionales», advierte el informe.

Como consecuencia, un 66% de los encuestados dijeron haber padecido enfermedades como diarrea, erupciones cutáneas o enfermedades intestinales durante el último mes, reafirmando así las advertencias hechas en los últimos días por funcionarios de la ONU y trabajadores humanitarios, que alertaron de que los habitantes de Gaza se enfrentan a una «tormenta perfecta» de enfermedades mortales por la ofensiva israelí contra Hamas, que ha destruido por completo las infraestructuras, el sistema de salud y la cadena de alimentación en la Franja.

Según datos de la OMS, solo entre el 29 de noviembre y el 10 de diciembre los casos de diarrea en niños de menos de 5 años crecieron un 66% hasta llegar a 59.895, y un 55% en el resto de la población. Hasta la fecha, los ataques israelíes en Gaza desde el 7 de octubre han matado al menos a 19.667 palestinos, en su mayoría mujeres y niños, y herido a 52.586. La guerra ha dejado Gaza en ruinas: la mitad de las viviendas están dañadas o destruidas, y casi 2 millones de palestinos han sido desplazados dentro de lo que ya antes de la ofensiva era el territorio más densamente poblado del mundo, soportando una enorme escasez de alimentos y agua potable.