ERDOĞAN CONDICIONA LA APERTURA DE LA FRONTERA ARMENIA AL FIN DE LA OCUPACIÓN DE KARABAJ

El primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan puso ayer en Baku punto final a las suspicacias levantadas en su vecino y aliado Azerbaiyán acerca de las negociaciones puestas en marcha entre Turquía y Armenia para normalizar sus relaciones. Durante su visita oficial a Azerbaiyán, Erdoğan quiso dejar bien claro que Turquía no abrirá sus fronteras con Armenia a menos que este país acabe con la ocupación militar del territorio azerbaiyano, que se remonta a principios de los años 90 y es uno de los puntos de fricción desde entonces entre Ankara y Ereván.

«Existe una relación de causa y efecto aquí. La ocupación de Nagorno-Karabaj es una causa, y el cierre de la frontera es un efecto. Sin poner fin a la ocupación, las puertas no serán abiertas», dijo el primer ministro turco en una conferencia de prensa conjunta en Baku tras una reunión que Erdoğan y el presidente İlham Aliyev mantuvieron en la capital azerbaiyana

«Nuestros pasos fronterizos con Armenia fueron cerrados tras la ocupación armenia del Alto Karabaj, y no abriremos los pasos fronterizos hasta que la ocupación termine. ¿Quién ha dicho eso? Es el primer ministro de la República de Turquía quien lo dice… ¿Hay alguna garantía mayor que esa?», dijo Erdoğan a los periodistas, en referencia a las especulaciones que ha habido últimamente entre la prensa azerbaiyana acerca de que el gobierno turco podría estar dejando de lado a su tradicional aliado azerbaiyano.

Por su parte Aliyev, quien no asistió al reciente Foro de la Alianza de Civilizaciones que tuvo lugar en abril en Estambul en protesta por las negociaciones entre Armenia y Turquía, se mostró ampliamente satisfecho por las declaraciones del primer ministro turco. «No podría haber una respuesta más clara que esta. Ya no queda ninguna duda», aseguró el presidente azerbaiyano.

En una alocución posterior ante el parlamento azerbaiyano, Erdoğan pidió al pueblo de Azerbaiyán que confiase en sus palabras en vez de en las especulaciones informativas. El discurso del primer ministro turco, adornado con varias citaciones de poetas turcos y azerbaiyanos, fue interrumpido en varias ocasiones por los aplausos de los diputados azerbaiyanos. El primer ministro turco puso énfasis en la alianza y hermandad entre los dos países diciendo que Turquía y Azerbaiyán son «un pueblo con dos estados», y que sus lazos están basados en principios inquebrantables.

«Nunca hemos tomados pasos que pudiesen dañar los intereses nacionales de Azerbaiyán, y nunca tomaremos semejantes pasos. No habrá normalización (con Armenia) a menos que la ocupación de los territorios azerbaiyanos acabe», dijo el primer ministro turco, quien no obstante defendió la política de reconciliación con Armenia puesta en marcha por su gobierno diciendo que una normalización de relaciones entre los dos países redundaría en beneficio de toda la región del Cáucaso.

Turquía y Armenia llevan aproximadamente año y medio manteniendo conversaciones a distintos niveles para conseguir normalizar sus relaciones tras décadas de hostilidad y recelo mútuo. El pasado mes de abril ambos países anunciaron el acuerdo para una hoja de ruta en las negociaciones que tendría por objetivo restaurar los lazos diplomáticos entre ambos gobiernos, y que incluiría una reapertura de la frontera común, que Turquía cerró en 1993 en solidaridad con Azerbaiyán tras la invasión armenia de la región de Nagorno-Karabaj y otros territorios durante la guerra entre Armenia y Azerbaiyán.

El gobierno azerbaiyano, aliado clave de Turquía en la región del Cáucaso y uno de sus principales suministradores de gas, ha expresado en los últimos meses su preocupación por que una normalización de relaciones entre Turquía y Armenia pudiera conducir a que la disputa en torno a Nagorno-Karabaj quedara en el olvido. En ese enclave, donde Azerbaiyán y varias organizaciones de derechos humanos internacionales acusan a los armenios de haber cometido una limpieza étnica, Armenia ha establecido un gobierno títere de un estado semi-independiente sólo reconocido a nivel internacional por Ereván.