Pilav (arroz turco)

Uno de los complementos principales que acompaña a casi cualquier plato en la cocina turca es el arroz, un alimento muy beneficioso y uno de los más antiguos de la Humanidad.

Uno de los complementos principales que acompaña a casi cualquier plato en la cocina turca es sin duda alguna el pilav o arroz, un alimento muy beneficioso y uno de los más antiguos de la Humanidad, cuyos orígenes como cultivo se remontan a Asia diez mil años antes de Cristo. De hecho el 92% del arroz que comemos procede de ese continente, y hoy día constituye el principal alimento del mundo, especialmente en los países del sureste asiático, donde supone la principal dieta alimenticia para unos 2.000 millones de personas.

Desde muy antiguo el arroz formaba parte de la dieta de los pueblos túrquicos que vivían en Asia Central, y cuando en el siglo X los primeros turcos selyúcidas (los antepasados de los turcos que hoy día viven en Turquía) emigraron desde el Mar de Aral hacia Oriente Medio lo llevaron consigo, aunque en realidad ya se conocía en la región al menos desde los tiempos de Alejandro Magno. No obstante, tanto para los griegos como para los romanos e incluso aún durante la Edad Media, el arroz se consideraba una especie exótica de lujo proveniente de Oriente, y era consumido únicamente por las personas más ricas de la sociedad.

Ingredientes (para 4 personas)

una taza de arroz

dos cucharadas soperas de aceite

100 gramos de fideo cabellín (cuanto más fino mejor)

100 gramos de mantequilla

un limón

una cucharadita de azúcar

una pizca de sal fina

canela

Preparación

Ponemos primeramente en una olla pequeña el aceite, repartiéndolo de forma que cubra bien el fondo, y el fideo cabellín, y lo sofreímos hasta que quede dorado (hay que tener cuidado de que no se nos queme). Previamente habremos preparado la taza de arroz con un poco de sal, que verteremos en el momento que el fideo cabellín ya esté listo. Revolvemos la mezcla un poco haciendo que el arroz se dore también ligeramente (con cuidado), y seguidamente añadimos el agua, que será dos veces la cantidad de arroz que hayamos echado (dos tazas en este caso), y esperamos a que hierva el agua.

Una vez que comience la ebullición, añadimos una cucharadita de azúcar, la mantequilla, y un limón pelado y troceado muy fino que previamente habremos preparado (el limón se usa para darle sabor y color al arroz, pero tampoco es obligatorio si no se quiere). Lo dejamos cociendo a fuego medio hasta que se evapore todo el agua, revolviendo bien el arroz y vigilando que no se pegue.

Una vez que la mayor parte del agua ya se haya evaporado, apagamos el fuego y tras retirar la olla le añadimos un poco de canela espolvoreada por encima del arroz (sin pasarse, es sólo para darle un toque de sabor), revolvemos el arroz y lo dejamos reposando algo menos de diez minutos. Ya está listo para servir.

Si deseamos preparar un plato más consistente y no sólo un plato de acompañamiento, podemos agregar al arroz algún añadido: por ejemplo pollo, bien deshuesado y troceado fino; berenjenas troceadas y sofritas; garbanzos cocidos; tomates pelados y cortados en trozos pequeños; yogur natural… Todos ellos son ingredientes que en Turquía se mezclan habitualmente con el arroz. En la región del Mar Negro es además típico preparar «hamsi ve pilav», donde el arroz se acompaña con boquerones fritos.

Si no le añadimos nada al arroz, recordemos que el pilav por sí solo es un complemento que se sirve para acompañar al plato principal… Afiyet olsun!!

 

Más recetas en:

http://www.cocinadeturquia.es