Turquía bombardea objetivos del PKK tras el atentado que costó la vida a 16 soldados

El primer ministro turco convocó una reunión de urgencia en Ankara después de que una bomba explotara al paso de un convoy del ejército en la provincia de Hakkari, fronteriza con Irak.

Cerca de una veintena de soldados turcos habrían fallecido el domingo por la tarde en un atentado con bomba perpetrado a última hora del domingo en la localidad de Dağlıca, ubicada en el distrito de Yüksekova de la provincia de Hakkari, en el extremo sureste del país.

El ataque se habría producido cuando dos vehículos blindados del ejército turco transitaban por las proximidades de la aldea, situada en medio de una zona altamente montañosa a pocos kilómetros de la frontera con el norte de Irak, donde el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), incluido en la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea, tiene sus campamentos.

Al parecer los militantes del PKK habrían activado por control remoto una mina terrestre colocada bajo el asfalto de la carretera al paso del convoy militar, un método habitualmente empleado por los miembros del grupo armado para atentar contra las fuerzas de seguridad turcas. Si bien en el momento de redactar esta noticia aún no había una confirmación oficial por parte de las Fuerzas Armadas Turcas (TSK) del número de víctimas, varios medios nacionales informaron de entre 16 y 19 militares “martirizados” (fallecidos en acto de servicio) y una decena de ellos heridos, algunos de ellos en estado crítico.

En declaraciones realizadas el domingo por la noche a un canal de televisión privado, el presidente turco Recep Tayyip Erdoğan confirmó la noticia sin dar datos sobre el número de bajas, al tiempo que aseguró que tras este atentado Turquía seguiría luchando contra el terrorismo “con mucha más determinación”.

Horas después del ataque, el ejército turco ponía en marcha una vasta operación aérea con la participación de helicópteros de combate así como cazas F-16 y F-4, bombardeando una decena de objetivos del PKK en la región.

Por su parte el primer ministro Ahmet Davutoğlu, que asistía al encuentro de clasificación para la Eurocopa entre Turquía y Holanda que se disputaba el domingo en la ciudad de Konya, abandonó el palco del estadio tras conocer la noticia y partió de inmediato hacia Ankara, donde estaba prevista una reunión de emergencia con la asistencia del general Hulusi Akar, Jefe del Estado Mayor, el ministro del Interior Selami Altınok y el vice secretario de la Organización Nacional de Inteligencia (MİT) Hakan Fidan, entre otros.

Se da la circunstancia de que en octubre de 2007 otro ataque similar por parte del PKK también en las proximidades de la localidad de Dağlıca causó la muerte a 15 miembros de una unidad de comandos del ejército turco, en uno de los peores golpes sufridos por el ejército en los últimos años. Aquella acción llevó a que días después la Asamblea Nacional Turca aprobara una resolución autorizando a las tropas turcas a intervenir fuera de sus fronteras y poner en marcha una gran operación terrestre contra las bases del PKK en el norte de Irak: una opción que sin duda ha estado sobre la mesa en la reunión de seguridad del domingo.

Dos policías y un civil asesinados por el PKK

El mismo día que se producía este atentado, un civil moría tiroteado por el PKK también en la provincia de Hakkari. Según las informaciones publicadas, los terroristas bloquearon una carretera local interceptando a los vehículos que transitaban por ella; un conductor que al aproximarse al lugar intentó dar la vuelta y escapar fue tiroteado por los militantes del PKK, falleciendo posteriormente a causa de las heridas de bala en el hospital público de Şemdinli.

Otros dos policías morían igualmente el domingo en la provincia suroriental de Diyarbakır y tres más resultaban heridos, después de que miembros del PKK atacaran con lanza-cohetes un vehículo policial.

Según cifras del gobierno turco, desde que el PKK pusiera fin a principios del pasado mes de julio al alto al fuego anunciado en 2013, son ya unos 75 miembros de las fuerzas de seguridad turcas y más de 20 civiles los que han muerto en ataques de esta organización terrorista.