Seis soldados turcos muertos en 24 horas en ataques del PKK

Desde que el PKK anunciara en julio el fin del alto al fuego, más de 150 miembros de las fuerzas de seguridad turcas y unos 137 civiles han muerto en atentados de la organización terrorista.

Seis soldados turcos fallecieron al menos entre el sábado y el domingo en distintos enfrentamientos armados entre las fuerzas de seguridad turcas y militantes del grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), considerado una organización terrorista por la Unión Europea.

Dos militares fallecían y otros tres resultaban heridos el domingo en la provincia de Tunceli, en el este de Turquía, después de que miembros del PKK detonasen media tonelada de explosivos al paso de un vehículo del ejército por una carretera que conectaba Tunceli con la vecina provincia de Erzincan. La explosión, que creó un agujero de dos metros de profundidad y cuatro de diámetro, se produjo en medio de una operación a gran escala iniciada el viernes en torno al Valle de Pülümür contra la presencia de militantes del grupo armado en la región.

Así mismo en la provincia fronteriza de Hakkari, en el extremo sureste del país, tres soldados morían el sábado y otros seis resultaban heridos –uno de ellos de gravedad- durante enfrentamientos con militantes armados del PKK en las proximidades de la localidad de Dağlıca, en el montañoso distrito de Yüksekova.

El domingo el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas Turcas (TSK) emitía un comunicado informando de la muerte del militar que el sábado había sido hospitalizado en estado grave, elevando a cuatro el número de miembros de las fuerzas de seguridad muertos en la operación, en la que también murieron 17 miembros del PKK.

Estos incidentes tienen lugar pese a que la organización armada, cuyo líder histórico Abdullah Öcalan cumple cadena perpetua desde 1999 en la isla-prisión de İmralı, anunció el pasado 10 de octubre a través de una web de la agencia de noticias Fırat –afín al PKK- que cesaba sus ataques hasta las elecciones generales que celebrará Turquía el 1 de noviembre. No obstante las fuerzas de seguridad turcas han continuado en este tiempo sus operaciones contra el grupo, tanto en Turquía como en el norte de Irak.

Según datos oficiales, entre el 7 de julio –cuando el PKK anunció de forma unilateral la ruptura del teórico alto al fuego vigente desde 2013– y el 12 de octubre, un total de 145 miembros de las fuerzas de seguridad turcas murieron en atentados y acciones armadas del PKK, incluyendo 65 policías, 78 militares y 2 guardias rurales. En ese mismo intervalo de tiempo, los ataques del PKK provocaron igualmente la muerte de 137 civiles, entre ellos seis niños y dos extranjeros (un iraní y un ciudadano palestino).