Más de 800 militantes del PKK se han rendido a las autoridades en el sureste de Turquía

El primer ministro turco aseguró el viernes que las operaciones anti-terroristas continuarán “hasta que todos los grupos armados abandonen el país”.

Un total de 804 miembros del grupo terrorista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) se han rendido a las autoridades turcas entre marzo de 2013 y julio de 2015 sólo en la provincia fronteriza de Şırnak, según anunció el jueves la oficina del gobernador de la provincia –ubicada en el extremo sureste de Anatolia- después de que ese mismo día siete militantes de la organización se entregaran tras escapar de los campamentos que el PKK posee en la región.

Así mismo las Fuerzas Armadas Turcas (TSK) hicieron público el viernes un comunicado en el que mostraban su agradecimiento y emoción tras recibir cientos de solicitudes para alistarse por parte de ciudadanos que quieren combatir el terrorismo tras los últimos ataques del PKK y el Estado Islámico (IS). “Estas solicitudes de los heroicos y sensibles hijos de nuestro noble pueblo han sido apreciadas por el personal de las TSK, cuya motivación se ha incrementado conmovidos por estas solicitudes. Damos las gracias a nuestros ciudadanos”, decía el texto dado a conocer por el Estado Mayor Turco.

Precisamente dos policías y dos militantes del PKK morían a primera hora del viernes en la provincia de Adana, al sur de Turquía, después de que ocho miembros del grupo terrorista atacaran una comisaría local en el distrito de Pozantı. Dos rifles Kalashnikov, una pistola y cuatro granadas fueron incautados a los dos militantes muertos en el tiroteo, según informó la prensa turca, añadiendo que uno de ellos portaba una bomba adosada a su cuerpo que tuvo que ser desactivada por equipos de artificieros.

Turquía ha intensificado en los últimos días sus bombardeos contra objetivos del PKK tras los ataques que éste inició después de que un atentado suicida costara la vida a 32 simpatizantes kurdos en la localidad de Suruç; un ataque atribuido a un terrorista del autoproclamado Estado Islámico del que el PKK sin embargo ha responsabilizado al gobierno turco, iniciando una cadena de atentados que hasta la fecha han costado la vida a cerca de una veintena de militares y policías, y han dejado numerosos heridos. Además más de 1.300 sospechosos han sido detenidos en Turquía sólo en la última semana, acusados de pertenecer al PKK, el IS o el grupo terrorista de extrema izquierda DHKP-C.

En este sentido, el primer ministro turco Ahmet Davutoğlu aseguró el viernes que las operaciones continuarían hasta que todos los grupos terroristas armados abandonen Turquía. “Estas operaciones continuarán hasta que los grupos armados salgan del país y entreguen sus armas, y hasta que el Estado Islámico deje de ser una amenaza”, subrayó Davutoğlu, quien además se refirió a las negociaciones con el PKK diciendo que pese a que el gobierno mantiene su apuesta por el proceso de paz, no dudará en responder mientras agentes de policía sean asesinados.