Cazas F-16 turcos bombardean las bases del PKK en Irak

Al menos 8 cazas de combate de las Fuerzas Aéreas Turcas habrían participado en el que es el sexto ataque contra objetivos del grupo terrorista, que ha intensificado sus ataques en la última semana.

Cazas de combate F-16 de las Fuerzas Aéreas Turcas bombardearon en la noche del martes varios campamentos que el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) –incluido en la lista de organizaciones terroristas de la UE- tiene en las regiones montañosas del norte de Irak.

Según informaron varias cadenas de televisión del país, al menos 8 cazas F-16 que despegaron de la base aérea militar de Diyarbakır en torno a las 21:00 horas del martes (20:00 CET) participaron en la operación, dirigiéndose hacia los campos de Qandil, Haftanin y Metina en el norte de Irak donde atacaron cuarteles y depósitos de armas del grupo armado. No hubo informaciones que indicasen una operación similar en Siria, tal y como ha ocurrido en días anteriores.

Con esta son ya seis las campañas de bombardeos contra los campamentos que el PKK posee en la región fronteriza con el extremo sureste de Turquía; una operación que se produjo sólo horas después de que otros dos F-16 atacasen posiciones del PKK en la provincia fronteriza de Şırnak, según confirmó el Estado Mayor Turco en un comunicado, en respuesta a un ataque perpetrado contra fuerzas de la gendarmería turca en una zona montañosa del distrito de Uludere, que hace también de frontera con el norte de Irak.

El mismo día un agente de policía y dos niños de 8 y 10 años de edad resultaban heridos en la misma provincia, cuando las fuerzas de seguridad trataron de retirar una barricada colocada en la localidad de Cizre por un grupo afiliado al PKK, el Movimiento Juvenil Patriótico Revolucionario (YDG-H), cuyos militantes lanzaron artefactos explosivos caseros contra los efectivos de la policía.

Además en la noche del martes unos cuarteles militares y de la policía eran atacados por varios militantes del PKK en el distrito de Yüksekova  de la vecina provincia de Hakkari, fronteriza también con Irak, según informaron las autoridades a la prensa. Los combates en la zona aún continuaban pasada la medianoche del martes al miércoles, y en ellos los atacantes emplearon armamento pesado incluyendo lanzacohetes, de acuerdo a las informaciones difundidas por agencias locales.

Turquía ha intensificado en los últimos días sus bombardeos contra objetivos del PKK tras los ataques que este grupo inició después de que un atentado suicida costara la vida a 32 simpatizantes kurdos en la localidad de Suruç; un ataque atribuido a un terrorista del autoproclamado Estado Islámico (IS) del que el PKK responsabilizó al gobierno turco, iniciando una serie de atentados que hasta la fecha han costado la vida a casi una docena de militares y policías y han dejado numerosos heridos. Precisamente el martes la OTAN celebró en Bruselas una reunión a petición de Ankara en la que la Alianza Atlántica respaldó el “derecho a la auto-defensa” de Turquía y su lucha contra el terrorismo.

Los ataques aéreos iniciados el pasado viernes por la noche contra las bases de la organización terrorista en los montes Kandil del norte de Irak han sido de hecho los primeros llevados a cabo desde hace dos años y medio, cuando se iniciaron las conversaciones de paz entre el gobierno de Ankara y el líder histórico del grupo, Abdullah Öcalan, que cumple desde 1999 una condena a cadena perpetua en la isla-prisión de İmralı; un proceso que parece en estos momentos muerto a la luz de los últimos acontecimientos, si bien semanas antes del atentado de Suruç el propio PKK ya había anunciado la ruptura de un alto al fuego que en muchas ocasiones sólo había sido teórico, especialmente en el sureste del país, donde en los dos últimos años han continuado produciéndose –aunque a menor escala- atentados, secuestros y asesinatos.

Así mismo en los últimos días se han producido varios incidentes por amenazas de bomba en distintos puntos del país, después de que una macro operación anti-terrorista iniciada el viernes se haya saldado con la detención de más de un millar de sospechosos de pertenecer al PKK, el IS o el grupo terrorista de extrema izquierda DHKP-C, responsable de varios atentados en Turquía.