Turquía bombardea el norte de Irak en medio de nuevos ataques del PKK

Cazas F-16 del ejército turco bombardearon las bases que el PKK tiene en las montañas del norte de Irak, mientras se sucedían varios ataques del grupo terrorista en el sureste del país.

Cazas F-16 del ejército turco bombardearon las instalaciones y bases que el grupo terrorista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en las montañas del norte de Irak fronterizas con Turquía, según informó el Estado Mayor Turco en un comunicado oficial publicado el domingo.

En la nota, publicada en su página web, se indicaba que los bombardeos se iniciaron el viernes contra nueve objetivos del PKK en la región montañosa de Kandil y se prolongaron hasta la madrugada del domingo. «Tras haber completado con éxito su misión, nuestros cazas regresaron a salvo a sus bases», concluía el comunicado.

Se trata de la segunda operación de bombardeos que las fuerzas aéreas turcas llevan a cabo contra los campamentos que el PKK tiene en el norte de Irak desde que el martes una serie de ataques en los que participaron un centenar de militantes del grupo armado contra varios puestos de vigilancia fronteriza en la provincia de Hakkari, al sureste de Turquía, dejaran un balance de ocho soldados turcos muertos. Posteriormente el ejército turco informó que había conseguido abatir a una treintena de terroristas y que otros muchos se habían entregado, huyendo el resto hacia los montes del norte de Irak.

Continúan los ataques del PKK

Mientras tanto las acciones armadas por parte del PKK continuaba en las últimas horas en la región sureste de Anatolia.

Según informaba la agencia de noticias Anatolia, al menos tres policías turcos resultaban heridos el domingo después de que su vehículo resultara alcanzado por la explosión de una mina terrestre cuando circulaba por una carretera del distrito de Derik en la provincia fronteriza de Mardin, un método habitualmente utilizado por el PKK para atentar contra las fuerzas de seguridad turcas. Según informó el gobernador de Mardin, Turhan Ayvaz, dos de los policías se encontraban en estado grave y el tercero en estado crítico. Posteriormente la prensa turca informó que el agente, cuyo nombre no se dió a conocer, había fallecido en el hospital debido a la extrema gravedad de sus heridas.

El sábado miembros del PKK atacaban una oficina de tráfico en la provincia suroriental de Bitlis empleando armas automáticas y granadas. Los agentes que custodiaban el edificio abrieron fuego y se inició un intenso tiroteo en la zona que obligó a cortar el tráfico en el área.

Otro ataque se producía también el sábado contra un puesto de la gendarmería turca en la provincia oriental de Tunceli, de acuerdo a informaciones de la agencia de noticias Doğan. En el asalto participaron al menos una quincena de miembros del PKK y del denominado Ejército de Liberación de los Trabajadores y Campesinos Turcos (TİKKO), organización clandestina de corte marxista. De inmediato los agentes respondieron al fuego provocando la huída de los asaltantes, sin que se produjeran heridos.

El último de los ataques por parte del PKK se producía en torno a las 16:00 horas del sábado (hora local) también en Tunceli, en el distrito de Ovacık. De nuevo los terroristas trataron de asaltar un puesto de la gendarmería local empleando armas automáticas y lanzagranadas, aunque no se produjeron víctimas y los atacantes finalmente huyeron. De inmediato se enviaron a la zona helicópteros y unidades de la policía anti-terrorista. Según informó la prensa turca, las operaciones en toda la región para tratar de localizar a los autores de los ataques continuaban el domingo.