Turquía, mosaicos romanos en Elazığ

Un granjero descubre por accidente unos impresionantes mosaicos romanos en Turquía

El descubrimiento accidental de un granjero de Elazığ, en el este de Turquía, ha llevado al hallazgo de unos impresionantes mosaicos romanos de 84 metros cuadrados que los arqueólogos datan en el período romano tardío o en los inicios del Imperio bizantino, y que muestra intrincadas representaciones de varios animales, incluyendo leopardos, lobos y ciervos.

Según informó la agencia Anatolia, fue el mes de agosto de 2023 cuando Mehmet Emin Sualp, un granjero de Elazığ, realizó este fenomenal hallazgo mientras cavaba agujeros en la tierra para plantar árboles en el pueblo de Salkaya. Consciente de que podía ser un descubrimiento importante, Sualp lo notificó inmediatamente a la gendarmería y a los responsables del Museo de Elazığ, quienes tras examinar el hallazgo concluyeron que era un mosaico perteneciente al Bajo Imperio Romano o al período proto-bizantino.

Las excavaciones arqueológicas iniciadas en el lugar acabaron sacando a la luz un impresionante mosaico de 84 metros cuadrados que muestra imágenes de varios animales que habitaban entonces la región de Anatolia, así como varios árboles y especies de plantas. Los arqueólogos también han desenterrado en la zona los restos de una iglesia y una bodega. 

mosaico romano en Elazığ

El gobernador de la provincia, Numan Hatipoğlu, felicitó al propietario de los terrenos por notificar un descubrimiento tan importante a las autoridades, e informó que si durante las excavaciones se desentierran suficientes artefactos se podría organizar una exposición para mostrarlos al público. 

Por su parte Sualp, el granjero en cuyas tierras se descubrió este magnífico mosaico romano, explicó que compró la tierra en 2020 por 120.000 liras (algo más de 3.500 euros) y que desde el hallazgo ha estado trabajando codo a codo con los arqueólogos para sacarlo a la luz: “Lo descubrí mientras comenzaba a plantar árboles; seguí cavando medio metro y vi que era un mosaico de suelo. Consciente de su importancia, contacté con el museo. Desde ese día he estado aquí, ayudando en las excavaciones”.