EL PROYECTO HA SUSCITADO UNA GRAN CONTROVERSIA DEBIDO A SU IMPACTO CULTURAL, SOCIAL Y MEDIOAMBIENTAL. LA MEDIDA PODRÍA SUPONER LA CANCELACIÓN FINAL DE LA OBRA
Alemania anunció ayer lunes que suspendía la financiación para la construcción del proyecto de la presa de Ilısu, situada en la provincia suroriental de Batman, debido a las dudas que suscita al gobierno alemán los impactos sociales y medioambientales de esta descomunal obra.
\»Los contratos deben ser anulados si la protección de los derechos humanos, el medioambiente y la cultura en la región no está asegurada\», dijo un portavoz del gobierno alemán.
Alemania, Austria y Suiza han aprobado garantías financieras para las compañías de sus respectivos países que han invertido unos 1.200 millones de euros en la construcción de la presa de Ilısu, localizada sobre el nacimiento del río Tigris cerca de la localidad turca de Hasankeyf, cerca de la frontera con Irak. El ministro de asuntos exteriores austriaco, Michael Spindelegger, ya declaró la semana pasada que Turquía no había cumplido los criterios exigidos y que su país podría retirarse del proyecto.
El proyecto para la construcción de una presa en Ilısu, que lleva planificado desde los años 80 y pretende aprovechar la energía del río Tigris, ha suscitado una enorme controversia desde el principio, principalmente en Hasankeyf, una antiquísima ciudad de la provincia de Batman que quedaría sumergida bajo las aguas una vez el faraónico proyecto estuviese completado. Asociaciones de ciudadanos y grupos medioambientales han criticado duramente este proyecto porque obligaría a la reubicación de 50.000 personas e inundaría ruinas históricas de la antigua civilización mesopotámica en la ciudad de Hasankeyf.
El portavoz del gobierno alemán dijo ayer que Berlín había suspendido las garantías de crédito a las empresas alemanas implicadas en el proyecto debido a que el gobierno turco no había conseguido subsanar los problemas medioambientales derivados de la construcción de la presa a fecha de 12 de diciembre, un plazo fijado el pasado mes de octubre por el gobierno alemán. Turquía dispone ahora de 180 días para subsanar estos fallos o afrontar una posible retirada definitiva de Alemania del proyecto, lo que obligaría seguramente a su cancelación.
El secretario de Estado del Ministerio de Desarrollo alemán, Erich Stather, dijo sin embargo ayer en declaraciones al diario alemán Frankfurter Rundschau que el proyecto de presa en Ilısu \»ya no tenía ninguna oportunidad\» de recibir financiación de Alemania. Stather aseguró que su gobierno se sentía engañado por Turquía y que ante esto la única respuesta razonable era retirar la financiación: \»No dejaremos que sigan jugando más con nosotros\», declaró Stather.
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Como gran aficionado a la historia que es, a Pablo Gómez le cautivó Turquía desde el primer día que la visitó en 2006: allí se casó, allí tiene una casa, y desde entonces se ha convertido en todo un experto en la actualidad de Turquía. Con una larga experiencia en medios de comunicación, está al frente de Hispanatolia desde 2011.




