Dos soldados muertos y 31 heridos en un atentado suicida del PKK al este de Turquía

Los terroristas emplearon un tractor cargado con dos toneladas de explosivos que dirigieron contra un cuartel de la gendarmería cerca de las estribaciones del monte Ararat. Hay al menos ocho heridos en estado crítico.

Al menos dos soldados turcos fallecían el domingo y otros 31 resultaban heridos después de que miembros del grupo terrorista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) llevaran a cabo un atentado suicida contra unos cuarteles de la gendarmería turca en la provincia fronteriza de Ağrı, situada al este de Turquía.

El ataque tuvo lugar en el distrito de Doğubeyazıt, no lejos de la frontera con Irán, en torno a las 3:00 de la madrugada hora local (2:00 CET) del domingo, cuando un presunto militante del PKK condujo un tractor cargado con dos toneladas de explosivos contra el edificio, haciéndolo estallar y provocando que parte del mismo se viniera abajo. Posteriormente varios miembros armados del PKK llevarían a cabo una emboscada cuando refuerzos y equipos médicos trataron de acercarse hasta el lugar del atentado.

Según informaron medios turcos, al menos ocho de los militares heridos en el ataque se encuentran ingresados en hospitales de la región en estado crítico. El domingo continuaban las operaciones para capturar a los terroristas en torno a la carretera que conecta Doğubayazıt con la ciudad de Iğdır, al oeste del parque nacional del Monte Ararat, y que fue cerrada al tráfico.

Este incidente se produce un día después de que otro soldado falleciera y siete más resultaran heridos el sábado durante otro atentado que militantes del PKK llevaron a cabo en el distrito de Midyat de la provincia fronteriza de Mardin, ubicada al sureste del país; el ataque se produjo por una mina terrestre accionada por control remoto –un método habitualmente empleado por el PKK- que explotó al paso de un vehículo militar que se dirigía a proteger el gaseoducto Kirkuk-Yumurtalık, que transcurre entre el Kurdistán iraquí y la provincia turca de Adana, y que esta semana ya fue objeto de un sabotaje.

Además la prensa turca informaba este fin de semana que tres miembros del grupo terrorista y de la Unión de Comunidades del Kurdistán (KCK, considerada la rama urbana del PKK) habían sido capturados muertos durante una operación en la provincia oriental de Ağrı, según informó la oficina del gobernador local, añadiendo que les habían sido incautadas varias armas y explosivos que planeaban emplear en futuros atentados.

El ejército turco niega haber bombardeado áreas civiles

Por otro lado en un comunicado difundido el domingo, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas Turcas (TSK) negó categóricamente las acusaciones de que los recientes bombardeos llevados a cabo por cazas turcos contra los campamentos que el PKK posee en las montañas del norte de Irak fronterizas con Turquía hubieran causado la muerte a civiles.

“Los objetivos (del PKK) en el norte de Irak y en Turquía (que son atacados) son identificados por personal cualificado, basándose en información visual confirmada y como resultado de un estudio previo muy meticuloso y detallado”, decía el comunicado, un día después de que el presidente de la Región Autónoma Kurda del norte de Irak, Masud Barzani, afirmara que varios civiles habían muerto en la aldea de Zarbala durante los bombardeos. Según el Estado Mayor Turco, sin embargo, la investigación posterior sobre esta localidad en cuestión no halló que los bombardeos de F-16 del ejército turco hubieran afectado a zonas habitadas.