Muere un piloto al estrellarse su helicóptero durante una exhibición aérea en Rusia

El accidente, del que el copiloto pudo salir milagrosamente vivo, fue presenciado por miles de espectadores y vuelve a poner en tela de juicio el mantenimiento del equipamiento militar ruso.

Un helicóptero del ejército ruso se estrelló el domingo durante un espectáculo aéreo celebrado ante miles de espectadores a las afueras de Riazán, a unos 170 kilómetros al sureste de Moscú, en un siniestro en que uno de los pilotos murió mientras que el otro pudo salir milagrosamente ileso de entre las llamas.

El aparato, un helicóptero de ataque Mi-28, maniobraba junto con otros helicópteros militares en el aire durante la exhibición aérea cuando aparentemente y tras lanzar una ráfaga de bengalas, perdió empuje y cayó a tierra de forma brusca, desatando de inmediato un incendio que tuvo que ser apagado por equipos de bomberos presentes en el área. El accidente, en el que según las autoridades los espectadores no corrieron peligro, obligó a la suspensión del show durante el resto del día.

El ministerio de defensa ruso informó posteriormente que el suceso podría haberse debido a un fallo en el sistema hidráulico de la aeronave, de acuerdo al testimonio del piloto superviviente. “Según el segundo piloto, la catástrofe ocurrió debido a un fallo en el equipamiento”, declaró a la prensa el comandante Viktor Bondarev de las fuerzas aéreas rusas, añadiendo que se habían suspendido todos los vuelos de los Mi-28 hasta que se concluyese la investigación.

El accidente del domingo se suma a otra serie de al menos media docena de siniestros similares que han tenido lugar en las últimas semanas y en los que han estado implicados aviones o helicópteros del ejército ruso, volviendo a poner en tela de juicio el mantenimiento de los equipos militares en Rusia, que vive una recesión económica a causa de las sanciones internacionales por el conflicto en Ucrania.