HEROICA VICTORIA DE TURQUÍA

La selección turca remontó en un increíble partido que les clasifica para los cuartos de final. Los de Fatih Terim llegaron a ir perdiendo 2-0 bien entrada la segunda parte, pero tres goles en los últimos 20 minutos culminaron el milagro turco.

El partido comenzó con una selección turca demasiado en tensión. Los checos se hicieron fácilmente con el dominio del partido, enviando balones largos al gigantón Koller que llevó peligro en varias ocasiones a la meta de Volkan. También disfrutaron los checos de varios saques de esquina y jugadas a balón parado, y como no, era Koller quien remataba en la mayoría de ellas. Turquía se veía incapaz de pasar del centro del campo ante la falta de un jugador que se hiciese con la batuta del equipo. Sin lugar a dudas aquel hombre era Emre Belözoğlu que se encontraba lesionado en el banquillo. No pudiendo hacer otra cosa, los turcos comenzar a mandar balones a sus delanteros, que nada podían hacer para controlarlos. Las internadas por la banda derecha del checo Sionko dieron más de un susto a los turcos con varios centros al área y un tiro que se marchó por poco. Por su parte el único relativo peligro que llevó Turquía a la meta de Cech fue un tiro fuera de Tuncay y otro muy desviado de Mehmet Topal. La selección turca sufría al no poder sacar el balón. La República Checa avisó un par de veces y finalmente fue Koller en el minuto 34 quien de cabeza remató un centro ante e que poco pudo hacer Volkan, que llegó a tocar el balón. y éste dio en el larguero. Poco más ocurrió en la primera mitad, con una Turquía perdida y una Chequia organizada.

En la segunda parte entraron Sabri Sabrıoğlu y Kazım Kazım por Mehmet Topal y Semih Şentürk respectivamente. Turquía comenzó la segunda parte de una forma radicalmente distinta, teniendo el balón y elaborando jugadas con paciencia que culminaban en las inmediaciones de la portería checa. El partido ganaba en intensidad y emoción, con los turcos dominando el partido y los checos incapaces de salir de su campo. Sin embargo, la lesión del central Emre Güngör condenó a Turquía, pues cuando él se encontraba fuera del campo incapaz de seguir jugando y su recambio, Emre Aşık, aún en la banda esperando a entrar, en un contraataque la República Checa marcó el segundo gol aprovechándose del hueco dejado por Emre Güngör. Fue el osasunista Plasil el autor de este gol mientras corría el minuto 61 de partido. El mundo se le vino entonces encima al combinado turco, que veía como sus aspiraciones de pasar a cuartos se esfumaban. Sin embargo, con coraje y tesón los turcos siguieron intentándolo bajó la lluvia de Basilea. El empuje turco, tras varias internadas de Sabri y Kazım, dio resultado a falta de 15 minutos cuando tras un despeje de la zaga checa Arda Turan aprovechó raso y fuerte, imparable para Cech. Con ese gol Turquía se vino definitivamente arriba espoleada por los gritos de «Türkiye!» procedentes de la grada. A los checos les entró miedo y se replegaron aún más a la espera del fin del partido. Servet Çetin apunto estuvo de marcar tras un centro de Altıntop pero sería Nihat, el capitán que apenas había aparecido en todo el encuentro, el que marcaría a portería vacía en el minuto 86 tras un error garrafal de Cech, a quien se le resbaló un balón colgado de las manos. El éxtasis se adueñó una vez más de la grada y los jugadores siguieron empujando. El conjunto checo estaba completamente desarbolado, en poco más de diez minutos había visto como su ventaja de dos goles había sido anulada. Los turcos atacaban sin descanso y sus heroicos esfuerzos y su fuerza de voluntad se vieron recompensados tres minutos más tarde cuando Nihat de nuevo batió a Cech, esta vez tras recibir un paso al hueco entre los dos centrales y chutar a la escuadra. Nadie podía creerse lo que había pasado, ni los checos por haber dejado escapar un partido que tenían ganado ni los turcos por haber remontado de forma tan épica. Pero los sustos no iban a acabar ahí. Dos minutos más tarde, en el 91, fue expulsado el guardameta turco Volkan Demirel tras una agresión a Koller. Tuncay Şanlı se vistió con la camiseta de Volkan y se puso bajo palos. Los dos minutos restantes fueron de infarto, los turcos con un jugador menos y un portero improvisado y los checos atacando a la desesperada. Pero no hubo tiempo para más y Turquía venció. Los milagros existen.

Turquía se enfrentará contra Croacia en el encuentro de cuartos, donde no podrán jugar ni Volkan ni Mehmet Aurelio, que vio un amarilla que acarrea suspensión. Grande y heroica Turquía, dramática y épica.