Turquía, alcohol adulterado

Ascienden al menos a 6 los muertos por consumir alcohol adulterado

En los últimos años, decenas de personas han muerto en Turquía por consumir alcohol adulterado, más barato pero tóxico y mortal.

Son ya al menos 6 los muertos por consumir alcohol adulterado en los últimos días en Turquía, después de que otras tres personas fallecieran en las últimas horas en la provincia de Kahramanmaraş, al sur del país: un fenómeno preocupante que se repite tristemente cada año, especialmente en invierno y al acercarse las celebraciones por el Año Nuevo.

Los tres fallecidos en Kahramanmaraş, con edades comprendidas entre los 55 y los 71 años, eran parte de las siete personas que permanecían hospitalizadas en la provincia tras haber ingerido alcohol ilegal; se teme además que pueda aumentar el número de muertos, ya que tres de los afectados ingresados en el hospital están en cuidados intensivos, mientras la policía turca investiga lo ocurrido.

Otras dos personas -dos amigos de 55 y 66 años- fueron hallados muertos el lunes por la mañana en la provincia de Yalova, al sur de Estambul, tras haber bebido juntos el día anterior bebidas alcohólicas que ellos mismos destilaban en casa. Así mismo en el distrito de Manavgat de la provincia de Antalya, en la costa mediterránea turca, una persona ingresó en el hospital por beber alcohol adulterado: aquí, la policía detuvo a dos sospechosos que habían vendido la bebida a la víctima, que permanece ingresada en la UCI, y los agentes encontraron hasta 12 litros de alcohol manipulado en una redada en la vivienda de uno de los detenidos.

La sexta víctima, hallada muerta el pasado jueves, sería un estudiante universitario de Turkmenistán pero que cursaba sus estudios en Turquía, y que fue encontrado muerto en la vivienda donde residía tras beber alcohol adulterado, según confirmaron fuentes relacionadas con la investigación a los medios.

En los últimos años decenas de personas han muerto en Turquía por consumir alcohol adulterado: una “plaga” que se ha extendido debido a la proliferación de personas que lo fabrican en sus casas o en talleres ilegales, tanto para consumo propio como para venderlo en el mercado negro, debido al aumento de los precios del alcohol legal. El problema de este alcohol adulterado es que para fabricarlo más barato suele usarse alcohol metílico (metanol), una sustancia tóxica usada como disolvente que puede producir ceguera, daños hepáticos, y la muerte.