Turquía, inflación y precios

Los precios en Turquía subieron por encima del 21% en noviembre

Los alimentos y la energía dispararon la inflación en noviembre hasta el 21,31%, la mayor subida de precios en 3 años.

Los precios en Turquía alcanzaron en noviembre su máxima subida de los últimos 3 años, con un aumento superior al 21% con respecto al mismo mes del año pasado, según los últimos datos oficiales publicados hoy por el Instituto Estadístico Turco (TÜİK).

El informe publicado este viernes por TÜİK señala que la inflación creció en noviembre hasta el 21,31%, el dato más alto desde noviembre de 2018, superando la barrera del 20%, después de que la inflación alcanzara el 19,89% en octubre. Con respecto a dicho mes, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió un 3,51%, según datos del instituto.

El principal aumento de precios en comparación con el año pasado se dio en la alimentación (27,11%), pero también en los restaurantes y hoteles, reflejando el aumento de la demanda por el fin de muchas restricciones impuestas a causa de la pandemia. Los muebles y el equipamiento de hogar experimentaron un aumento del 25,14% sobre una base anual. Destaca sin embargo la subida en el precio de la energía, cuyo coste se incrementó en el último año en un 32,14%.

Respecto a octubre sin embargo, los costes aumentaron principalmente en el transporte (precisamente a causa de la subida del precio del combustible), con una subida del 6% en noviembre respecto al mes anterior. Los bienes y servicios aumentaron en un 5,36%, mientra que en la restauración los precios crecieron un 4,6% durante el último mes.

El gobernador del Banco Central asegura que la inflación es temporal

La elevada inflación y la debilidad de la lira turca en los mercados llevaba esta semana al Banco Central Turco a intervenir por primera vez desde 2014 vendiendo parte de sus reservas en divisas extranjeras, para apoyar a una lira que ha perdido más de un 30% de su valor en lo que va de año, y que se cotiza ya a razón de 15,5 liras turcas por cada euro. A pesar de ello, el Banco Central no ha dejado de recortar sus tipos de interés respaldado por la apuesta del propio Erdoğan de mantener una política de intereses bajos en Turquía para estimular la economía.

A pesar de las altas tasas de inflación y de la subida de precios en Turquía durante el pasado noviembre, el gobernador del Banco Central Turco, Şahap Kavcıoğlu, afirmaba ayer que el aumento de la inflación es sólo un efecto temporal. “Cuando desaparezcan el aumento de los precios de los bienes, y los factores causados por la cadena de suministros, la inflación se reducirá”, dijo Kavcıoğlu, asegurando que Turquía verá los beneficios de la actual política monetaria durante el primer semestre de 2022.