Armenia suspende el proceso de acercamiento a Turquía

Turquía prepara su respuesta diplomática y oficial después de que el parlamento armenio anunciara el jueves que suspendía el proceso de normalización de relaciones con Turquía.

Turquía prepara su respuesta diplomática y oficial después de que el parlamento armenio anunciara el jueves que suspendía el proceso de normalización de relaciones con Turquía, a quien acusa de imponer condiciones «inaceptables» como el fin de la ocupación de Nagorno-Karabaj.
 
La decisión del parlamento armenio, ratificada después por el presidente armenio Serge Sarkisian, fue recibida no obstante con calma por parte de Turquía a la espera de un análisis más detenido sobre el contenido del comunicado hecho público el jueves por la asamblea de Armenia.
 
No obstante el primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan volvió a reafirmar desde Ankara la posición de su país de compromiso pleno con lo firmado entre ambas naciones el pasado mes de octubre en Zurich (Suiza). «Hemos expresado muchas veces nuestro compromiso con los protocolos en su texto y espíritu, y nuestro objetivo de cumplirlos», dijo Erdoğan en una rueda de prensa desde la capital turca.
 
Erdoğan, que señaló que era decisión de Armenia cómo gestionar el proceso y la ratificación de su correspondiente protocolo, hizo incapié no obstante en el hecho de que esta decisión se produjese a sólo dos días de la fecha en que Armenia conmemora el supuesto «genocidio» cometido por los turcos, y criticó los intentos continuos por parte de Armenia de presionar al presidente norteamericano Barak Obama para reconocer el llamado «genocidio armenio».
 
El comunicado enviado ayer por el parlamento armenio indicaba que tomaba la decisión de suspender el proceso de acercamiento a Turquía y la firma de los protocolos acordados en Zurich hasta que Ankara no se muestre dispuesta a continuar el proceso sin condiciones previas. En este sentido, en el comunicado el parlamento armenio acusaba a Turquía de querer vincular el proceso a la cuestión de la ocupación militar de Karabaj (territorio azerbaiyano ocupado por Armenia desde los años 90), algo que era considerado por la mayoría de los diputados de la cámara como «inaceptable».
 
Fuentes diplomáticas turcas apuntaban en sus primeros análisis no oficiales a que la decisión de la coalición de gobierno armenia podría estar vinculada a la política interna del país; no en vano dicha coalición quedó seriamente tocada tras la marcha de los nacionalistas, opuestos a cualquier diálogo con la vecina Turquía. Además este sábado es la fecha en que los armenios conmemoran solemnemente el llamado «genocidio armenio», por lo que la decisión de la mayoría gubernamental armenia en el parlamento podría ser un intento de acallar las protestas de los sectores más nacionalistas que rechazan el más mínimo acercamiento a Ankara en un momento especialmente delicado.
 
Otros análisis hablan de que se trata de presionar internacionalmente y especialmente al gobierno de Obama, reaccio a catalogar los sucesos de 1915 como un genocidio cometido por los turcos, para que reconozca el «genocidio armenio» a sólo dos días de su conmemoración oficial; se trataría así de convencer a Washington de que la normalización de relaciones entre Turquía y Armenia debe pasar forzosamente por el reconocimiento del «genocidio» por parte de Ankara, tal y como exigió recientemente el Tribunal Constitucional de Armenia.
 
De esta forma Armenia tendría a su favor a la comunidad internacional, que en los últimos meses había estado mediando y presionando al gobierno de Ereván para que procediera sin más dilaciones a la firma de los protocolos, incluyendo la creación de una comisión histórica conjunta con Turquía para analizar la veracidad del supuesto genocidio cometido por los turcos en 1915.
 
«El momento en que se produce el comunicado es importante. Están intentado forzar a Obama a que sea más rotundo en su discurso (y reconozca el genocidio armenio)», señaló un diplomático turco en declaraciones al diario Hürriyet.
 
El año pasado Obama recordó en su tradicional discurso a las víctimas armenias de 1915 en Anatolia, pero se negó a emplear la palabra «genocidio» para referirse a lo sucedido en aquella época.