Al menos 5 muertos tras los duros disturbios en Túnez

Un mínimo de tres personas murieron el domingo y al menos otras dos durante la noche del sábado en los duros enfrentamientos que se produjeron en Túnez entre policía y manifestantes.

Un mínimo de tres personas murieron el domingo y al menos otras dos durante la noche del sábado en los duros enfrentamientos que se produjeron en Túnez entre policía y manifestantes, que desde hace casi un mes protestan en las principales ciudades del país contra el gobierno.

Al menos tres personas murieron el domingo y varias resultaron heridas en los graves enfrentamientos que se produjeron en la ciudad tunecina de Kasserine, al oeste del país y próxima a la frontera con Argelia, país vecino al que también se han extendido las protestas en las últimas semanas.

Testigos en la zona afirmaron a la prensa extranjera que tres personas habían muerto por disparos de la policía en los enfrentamientos que continuaban produciéndose durante la tarde del domingo. Las mismas fuertes aseguran que el número de muertos podría aumentar en las próximas horas debido a que las protestas continúan y a que hay muchos heridos en estado grave, aunque estas cifras no han sido confirmadas por las autoridades locales, que por ahora mantienen silencio y cierta censura sobre lo que está ocurriendo.

Aparte de lo sucedido el domingo, otras dos personas murieron y al menos ocho resultaron heridas de bala en enfrentamientos que se produjeron la noche del sábado en la ciudad de Thala, a unos 70 km al noroeste de Kasserine, según confirmó el Ministerio del Interior tunecino.

Testigos en la zona elevan sin embargo el número de fallecidos a cuatro personas. «Hay al menos cuatro muertos, quizá más», declaró a la prensa internacional el sindicalista Belagcem Saihi, al tiempo que confirmó haber visto los cuerpos. Algunas fuentes apuntaron a la posibilidad de que el ejército estuviera interviniendo en la represión de las protestas, aunque el gobierno de Túnez no ha querido hacer ningún comentario al respecto.

El origen de las protestas que sacuden Túnez desde hace casi un mes y que últimamente se han extendido a Argelia está en la muerte de un joven comerciante que se quemó a lo bonzo desesperado por el acoso de la policía; si bien ese fue el detonante, las protestas desembocaron rápidamente en una fuerte respuesta social por el incremento de los precios y la falta de trabajo, y también contra el régimen del presidente Ben Ali, al que acusan de corrupto.

Las manifestaciones son algo inusual en Túnez, que desde su independencia de Francia hace 55 años solo ha tenido dos presidentes. Con un regimen presidencialista que es prácticamente una dictadura, el país ha recibido sin embargo elogios de Occidente, que afirma que el país magrebí es un modelo de estabilidad y prosperidad dentro del mundo árabe. La oposición tunecina en el exilio critica sin embargo la actitud de Estados Unidos y de los países europeos, que ni siquiera han condenado la dura represión contra las protestas de estas semanas.