Tres heridos en Turquía por disparos desde el lado sirio de la frontera

Soldados del ejército sirio abrieron fuego en la mañana del lunes contra un campamento de refugiados situado en Turquía, en uno de los incidentes más graves hasta la fecha entre los dos países.

Soldados del ejército sirio abrieron fuego el lunes a través de la frontera con Turquía alcanzando a varios ciudadanos sirios que protestaban contra ellos desde un campamento de refugiados en el lado turco de la frontera, hiriendo al menos a dos de ellos y a un traductor turco que se encontraba con ellos, según informó el lunes la prensa turca.

El incidente, el primero de este tipo que se produce entre los dos países y que puede contribuir a elevar aún más la tensión entre Ankara y Damasco, tuvo lugar en el campo de refugiados situado en la provincia turca de Kilis, al sureste de Anatolia.

Según informó la agencia de noticias Anatolia, a lo largo de la mañana del lunes había sido continuo el sonido de fuertes combates en el lado sirio de la frontera, por lo que algunos refugiados alojados del campamento habían saltado la valla que rodea el recinto para tratar de socorrer a los sirios heridos que trataban de huir hacia la frontera con Turquía.

La tensión se incrementó dentro del campo de refugiados, donde grupos de ciudadanos sirios comenzaron a protestar contra el régimen de Bashar al-Assad y contra la represión del ejército. Fue entonces al parecer cuando por causas que aún no han quedado esclarecidas soldados sirios abrieron fuego desde el otro lado de la frontera, hiriendo al menos a dos refugiados y a un ciudadano turco, según parece un traductor de árabe que había acudido al lugar para tratar de calmar los ánimos entre los refugiados.

Fuentes diplomáticas turcas informaron que el Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía había protestado inmediatamente y de forma enérgica por el incidente, uno de los más graves entre los dos países que comparten unos 900 kilómetros de frontera desde que el gobierno turco comenzara a acoger el pasado verano a miles de refugiados sirios que huyen de la represión en su país. Si bien los pasos fronterizos continuaron abiertos para permitir la llegada de refugiados sirios a Turquía, las fuerzas de seguridad turcas reforzaron su presencia en la frontera siria tras el ataque, según informó la televisión turca.

Tras el incidente el vice ministro turco de exteriores, Naci Koru, indicó al canal de noticias NTV que si el martes 10 de abril no se observa una retirada de las tropas sirias de las ciudades de acuerdo a las condiciones establecidas por el plan de paz del enviado especial de la ONU y la Liga Árabe Kofi Annan, Turquía adoptará nuevas y más duras medidas con respecto a Siria ante los últimos acontecimientos en relación a este país.

Por otro lado el gobernador de la provincia fronteriza de Gaziantep, Yusuf Odabaş, confirmó la muerte de al menos dos refugiados sirios que formaban parte de un grupo de entre 15 y 20 personas que habían resultado heridas a primera hora del lunes durante los combates en Siria y que habían escapado a Turquía, donde fueron hospitalizadas.

Turquía ha acogido según las últimas cifras a más de 24.000 refugiados que huyen de la violencia en Siria, donde según estimaciones de Naciones Unidas la cifra de muertos podría rondar ya las 10.000 personas. Al mismo tiempo la organización internacional de derechos humanos Human Rights Watch indicó en un informe publicado el lunes que las fuerzas sirias han ejecutado sumariamente a más de un centenar de personas, la mayor parte de ellas civiles, en una serie de ejecuciones masivas llevadas a cabo en ciudades rebeldes como Homs o Idlib, ésta última situada a pocos kilómetros de la frontera con Turquía.