La Gran Mezquita Santa Sofía de Estambul durante el mes sagrado del Ramadán, se muestra iluminada de noche y con una enorme luna decreciente de fondo

Ramadán 2026: así se vive el mes más sagrado del Islam en Turquía 

Turquía se prepara para recibir el mes más sagrado del Islam: el Ramadán; un periodo sagrado de ayuno, oración y reflexión que este año comienza a mediados de febrero y se extiende hasta marzo. En el Ramadán de 2026, la mayoría de los eruditos señalan que el primer día de ayuno será el 19 de febrero, tras la cena y oración de la noche anterior, y que el ayuno se prolongará hasta alrededor del 18 o 19 de marzo, con la posterior celebración del Eid al-Fitr o Ramazan Bayramı -la fiesta del fin del Ramadán– al concluir el período de ayuno.

El Ramadán es el noveno mes del calendario lunar islámico y marca la conmemoración de la primera revelación del Corán al profeta Mahoma. Durante estas fechas, los fieles musulmanes se abstienen de comer y beber -y también de mantener relaciones sexuales, fumar, tener malos pensamientos, blasfemar y obrar incorrectamente- desde el alba hasta el ocaso, y realizan oraciones tradicionales de este mes como las tarawih cada noche, dedicando también más tiempo a la caridad y a la comunidad.

En las grandes ciudades turcas, la vida cotidiana cambia sutilmente. Por ejemplo, las mezquitas más emblemáticas de Estambul —como la de Ayasofya (Santa Sofía), Süleymaniye (Solimán) o Eyüp Sultan— se visten con las tradicionales luces conocidas como mahya, que cuelgan entre sus minaretes y transmiten mensajes de bienvenida y unidad, continuando una práctica que se remonta a siglos atrás. Al caer la tarde, familias y vecinos se reúnen para romper el ayuno en torno a la comida del iftar, donde además de dátiles y agua, no faltan productos típicos como el pan especial llamado ramazan pidesi o dulces como el güllaç.

Para los turcos, la rutina del día a día también se ajusta: el tráfico tiende a intensificarse antes del iftar mientras todos regresan a sus hogares o acuden a los restaurantes, que ofrecen menús especiales; y los rezos nocturnos congregan a los fieles en las mezquitas hasta entrada la noche. Muchas mezquitas ofrecen en esta época programas especiales de oración y lectura del Corán, y algunas incluso exposiciones de reliquias sagradas para los visitantes más devotos o interesados.

Viajar a Turquía durante el Ramadán

Desde la perspectiva del turista extranjero, viajar a Turquía durante el Ramadán ofrece un equilibrio perfecto entre tradición y vida normal. A diferencia de otros países donde comer o beber en público en estas fechas puede estar más restringido o peor visto, en grandes ciudades turcas como Estambul, Izmir o Ankara los restaurantes y cafeterías suelen permanecer abiertos durante todo el día, si bien en algunos barrios y pequeñas ciudades y pueblos, muchos restaurantes cierran durante el día por falta de clientes.

En cualquier caso, es muy normal ver en Turquía a algunos clientes turcos comiendo en restaurantes durante el Ramadán -aunque la mayoría de la gente esté haciendo ayuno-, por lo que no debemos sentir ningún temor o pudor por acudir a un restaurante: nuestra única “preocupación” como turistas será que muchos, simplemente, no abrirán hasta la noche.

Entre los consejos prácticos para quienes planean viajar a Turquía en estas fechas, es importante tener en cuenta que no solo los restaurantes y cafeterías, sino también muchos otros negocios y locales permanecen cerrados durante el día, por lo que deberás tenerlo en cuenta para planificar tu agenda diaria. 

Evita además realizar desplazamientos cercanos al atardecer, debido a que a esa hora se producen grandes congestiones de tráfico porque la gente acude en masa -y todo lo deprisa que pueden- a comer a sus casas; y si tienes pensado cenar en un restaurante, reserva mesa con suficiente antelación para no quedarte sin sitio, ya que en esta época se llenan hasta arriba de clientes, especialmente si el local sirve buena comida.

Una ocasión perfecta para disfrutar de la hospitalidad turca

Te recomendamos especialmente que, si tu visita a Turquía coincide con estas fechas tan señaladas, no pierdas la oportunidad de disfrutar del ambiente festivo y de fraternidad que se vive cada día tras la puesta de sol, con la llegada del iftar: en calles, barrios y grandes plazas se organizan cenas de ruptura del ayuno colectivas a las que acuden todos los vecinos -sea cual sea su religión- y donde cualquier extraño es bien recibido

En lugares como la emblemática Plaza Sultanahmet de Estambul pueden llegar a juntarse decenas de miles de personas, y la comida que se sirve es gratis. Al caer la noche, muchos locales y restaurantes que habían permanecido cerrados durante el día reabren sus puertas, y se organizan mercados nocturnos, fiestas y hasta conciertos… Las ciudades, en letargo durante el día, despiertan y se llenan de vida y bullicio durante la noche, y muchos turcos se reúnen en plazas y parques. 

Más allá de la espiritualidad y la tradición religiosa del Islam, vivir el mes sagrado del Ramadán en Turquía es por tanto una ocasión de oro para vivir una experiencia auténtica y única de cómo vive la sociedad turca unas fechas en las que, cada día, es como si fuera Nochebuena; y cómo no, es una oportunidad como pocas para disfrutar de ¡la famosa hospitalidad turca!