una torre en ruinas, parte de las murallas históricas de Estambul

Expertos alertan del riesgo de colapso de las murallas históricas de Estambul

Las murallas históricas de Estambul, un legado milenario que se remonta al dominio de los bizantinos y a la misma fundación de Constantinopla, han sufrido un grave deterioro con el paso del tiempo y se enfrentan actualmente a un serio riesgo de colapso: así lo advierte el experto en historia e investigador Ömer Faruk Yavaşçay, quien alerta sobre la presencia de profundas grietas y un avanzado estado de degradación en distintos tramos de la estructura.

Las murallas terrestres, destruidas en parte por los cañones especialmente diseñados por el sultán Mehmet el Conquistador durante la conquista de Constantinopla en 1453, han logrado sobrevivir hasta hoy a pesar de los habituales terremotos gracias a las restauraciones parciales a las que han sido sometidas durante años. Sin embargo, numerosos lienzos de la muralla se encuentran actualmente tan deteriorados que parecen a punto de venirse abajo. Varias torres conservan solo un muro en pie, mientras que otras presentan grietas verticales que las recorren de arriba abajo. “El avance de las grietas podría provocar una destrucción grave”, señaló el experto, reclamando una intervención urgente.

Las imágenes aéreas captadas mediante dron en el distrito histórico de Fatih muestran con claridad grietas de gran tamaño en algunas torres y separaciones incipientes en la mampostería de piedra que soporta las estructuras. “Estas estructuras no solo forman parte del patrimonio cultural de Estambul, sino también del mundo. Estas murallas, que han permanecido en pie desde la época del Imperio Romano de Oriente hasta nuestros días, están ahora desprotegidas”, dijo Yavaşçay en declaraciones recogidas por la agencia de noticias İHA.

Un daño irreparable para el patrimonio histórico mundial

El investigador turco explicó que la longitud de las murallas que rodean el distrito de Fatih -que abarca la península histórica de Estambul- es de aproximadamente entre 6.5 y 7.5 kilómetros, con una altura que oscila entre 15 y 20 metros. “Estas estructuras, que en su día fueron poderosas y majestuosas, están hoy gravemente dañadas. Algunos tramos se han derrumbado, partes de torres presentan daños severos y se han formado grandes grietas en las secciones centrales. La erosión y el crecimiento de vegetación en las zonas verdes, especialmente dentro de las murallas, también están provocando un debilitamiento estructural” advirtió Yavaşçay.

La situación se agrava en aquellas áreas por las que pasan a diario cientos de personas: un posible colapso aquí supondría un grave riesgo para la seguridad de la población -en años recientes ya ha habido fallecidos por derrumbes– además de un daño irreparable para el patrimonio histórico mundial. Según este experto, las murallas históricas de Estambul poseen un valor capaz de despertar un interés a escala global, por lo que no solo deben conservarse, sino también restaurarse de forma adecuada para poder abrirlas al turismo cultural, tal y como ya se hace con la Gran Muralla China.