recibo de compra

Multas para los clientes que no soliciten recibo o factura

Aquellos clientes que no soliciten un recibo o una factura recibirán multas de 5.000 liras (más de 130 euros), según alerta el borrador de una nueva ley publicada en el Boletín Oficial de la República y que llega para complementar otra norma publicada el pasado 2 de agosto -la ley 7524- que imponía sanciones a las empresas y negocios que no emitieran recibos o facturas.

Según publica el diario turco Hürriyet, el cliente o consumidor no recibirá una multa si notifica a las autoridades, en un plazo máximo de 5 días laborales desde la fecha en la que debió emitirse el recibo/factura, que no recibió ningún justificante de este tipo: en estos casos, el cliente podrá eludir la multa siempre y cuando la notificación se produzca antes de que las autoridades constaten la infracción.

Para clarificar la nueva normativa de cara a los ciudadanos, el borrador de la nueva ley contempla varios escenarios a modo de ejemplo. En uno de ellos, se explica que si un contribuyente compra un regalo para un hijo y se da cuenta más tarde de que no obtuvo un recibo, tanto cliente como vendedor recibirán sendas multas: el primero por no pedir un recibo o factura, y el segundo por no emitirlo.

En otro ejemplo se describe una situación hipotética en la que una auditoría revela que un cliente no recibió un justificante por las compras realizadas a una empresa; en este caso el cliente en cuestión recibiría una multa de 5.000 liras, pero además la compañía también recibiría una multa, que en este supuesto sería de 40.000 liras por ser la 4ª vez en un año que se detecta que la empresa no ha emitido un recibo.

Sanciones de hasta 2.700 euros para las empresas

Y es que la nueva legislación prevé multas no solo para los clientes sino también para los vendedores que se irán incrementando gradualmente cada vez que las autoridades detecten que una empresa o un negocio no emite recibos o facturas por una venta: 20.000 liras por la 2ª vez, 30.000 liras por la 3ª vez, 40.000 liras por la 4ª vez, 50.000 liras por la 5ª vez, y 100.000 liras -casi 2.700 euros- a partir de la 6ª infracción.

Con esta serie de medidas, el gobierno turco buscaría combatir el fraude y la evasión de impuestos en un momento en que muchos consumidores y empresas prefieren no emitir recibos y facturas para eludir los efectos de la subida de precios por la inflación.