tumba de Narin Güran

Cientos de personas visitan la tumba de la niña asesinada Narin Güran

Cientos de personas continúan visitando la tumba de Narin Güran, la niña de 8 años de edad desaparecida el pasado 21 de agosto y encontrada el 8 de septiembre en un río tras haber sido asesinada, en un crimen que ha conmocionado a toda Turquía y cuya investigación continúa tras el ingreso ayer en prisión a la espera de juicio de 8 personas (una de ellas salió en libertad vigilada por ser menor de edad), incluyendo la madre y el hermano mayor de la niña.

Muchas de las personas que acuden a visitar la pequeña tumba de Narin en el cementerio local de Tavşantepe, su pueblo natal en la provincia suroriental de Diyarbakır, son vecinos de otros pueblos cercanos; pero también llegan personas desde otras provincias, como Şehmus, un hombre que viajó desde la provincia de Mardin tras recorrer casi 200 km y que en declaraciones a la agencia İHA explicó que no tenía palabras para describir lo ocurrido.

“Queremos que las penas sean lo más duras posibles. Todos tenemos hijos. ¿Qué crimen cometió esta niña?”, dijo Şehmus, quien viajó junto a su mujer y su hija hasta la tumba de Narin, que aparece cubierta de flores, vestidos, muñecos de peluche y juguetes, y todo tipo de mensajes para la niña fallecida, algunos de ellos muy conmovedores.

Şindar, otra mujer que como muchos ha viajado desde lejos para rezar ante la tumba de Narin, se mostró también conmovida por la tragedia: “El dolor de perder a un hijo es muy grande. Dios no quiera que nadie sufra esa prueba. Estamos muy tristes por nuestra niña Narin, lo que ha pasado es una atrocidad”, aseguró.

Habla el padre de Narin

Por otro lado el padre de Narin Güran, Arif Güran, realizó unas breves declaraciones a la prensa tras la detención de varios miembros de la familia, incluyendo su esposa Yüksel Güran y uno de sus hijos y hermano mayor de Narin, Enes Güran de 18 años de edad. Ante los periodistas y visiblemente agotado, Arif dijo confiar en la justicia y en el trabajo de los investigadores y la fiscalía, a los que dio repetidamente las gracias, y negó haber sido detenido por la gendarmería, al tiempo que criticó los rumores falsos que habían circulado sobre él en redes sociales, asegurando que no había ido a la tumba de su hija.

Aunque no quiso hacer comentarios sobre la investigación en curso por el asesinato de su hija Narin Güran, Arif sí se refirió a Nevzat Bahtiyar, el individuo que ha confesado que ocultó el cuerpo de la niña en un río cercano al pueblo, después de recibir una gran suma de dinero del tío de Narin y hermano de Arif, Salim Güran. 

“Esa persona es alguien que se sentaba a mi lado en la mezquita cada tarde. Ha dado 4 ó 5 declaraciones contradictorias. Eso es trabajo de nuestros fiscales. Mis declaraciones han sido las mismas siempre”, dijo el padre de Narin Güran. “El Estado puede llevarse a quien quiera, a mí también. El Estado resolverá esto, no permitirá que la sangre de mi hija se pierda. Están haciendo más de lo que pueden. Esto es la República de Turquía, todo saldrá a la luz”, sentenció.