Muere un bebé de tres meses y su abuelo por disparos del PKK en el sureste de Turquía

Una niña de sólo tres meses de edad y su abuelo resultaban muertos el sábado durante los combates en el distrito fronterizo de Cizre, donde se mantiene el toque de queda por los combates contra el PKK.

Un bebé de sólo tres meses de edad y su abuelo fallecían el sábado por disparos durante los combates entre las fuerzas de seguridad turcas y miembros del grupo terrorista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en el distrito de Cizre de la provincia de fronteriza de Şırnak, en el extremo sureste de Turquía.

Según informaron medios turcos el bebé, una niña identificada como Miray İnce, recibió un disparo en la cabeza mientras su tía, Rukiye İnce, se encontraba sosteniéndola en brazos en el balcón de su vivienda en torno a las 10:45 de la mañana, quedando herida de extrema gravedad. Tras avisar a una ambulancia, ésta sin embargo no pudo acceder a la calle donde se encontraba la casa a causa de las barricadas y trincheras excavadas por los militantes del PKK en la zona para impedir el acceso de las fuerzas de seguridad.

Fue cuando el abuelo de la niña, Ramazan İnce, de 73 años de edad, dejó junto con su tía Rukiye el edificio para llevar a la niña hasta la ambulancia, que se había quedado a unos 50 metros de la vivienda ubicada en la calle Su Kanalı (al sur de la localidad de Cizre), cuando ambos resultaron también heridos después de que miembros del PKK abrieran fuego contra el vehículo.

Ayudados por el personal médico y varios residentes locales, los tres fueron finalmente trasladados en ambulancia hasta el hospital público de Cizre, donde los médicos no pudieron hacer nada por salvar la vida de la niña. Tras recibir los primeros auxilios, un helicóptero ambulancia trasladó a Ramazan y Rukiye a un hospital de la provincia de Adana, al sur de Turquía, donde el abuelo de la pequeña también acabaría falleciendo, según confirmó en un comunicado el gobernador de Adana, añadiendo que el estado de la mujer tras haber sido operada era favorable y se encontraba en cuidados intensivos.

Cizre es uno de los distritos donde desde hace días las autoridades turcas han declarado un toque de queda para combatir la presencia de militantes armados del PKK que tratan de imponer su propio auto-gobierno, con operaciones actualmente en curso en las provincias de Diyarbakır, Şırnak y Mardin en las que más de 200 miembros de esta organización terrorista han fallecido desde el pasado 15 de diciembre.

Un reciente informe de la policía reveló que cerca de 100.000 personas se han visto obligadas a huir de sus hogares en cinco localidades del sureste de Turquía bajo toque de queda a causa de los enfrentamientos en la región, que han afectado en total a 1,3 millones de personas, obligando a cerrar escuelas y a interrumpir otros servicios. El gobierno turco prometió esta semana ayudar a los desplazados, muchos de los cuales han sido enviados a viviendas de familiares en otras ciudades y provincias.

El domingo, las Fuerzas Armadas Turcas (TSK) informaban de la muerte de tres militares cuando un artefacto explosivo colocado por miembros del PKK fue activado durante las operaciones en el distrito de Cizre. En el incidente, que tuvo lugar a las 14:40 hora local (13:40 CET), resultaron heridos también de levedad otro soldado y un policía turco.