Wilders, Holanda

La victoria de Wilders en Holanda desata temores entre turcos y musulmanes

La victoria sin precedentes del político de extrema derecha Geert Wilders en las elecciones generales de Holanda ha desatado preocupación y temores entre los musulmanes y las personas de origen inmigrante, incluyendo la numerosa minoría turca que vive en los Países Bajos. Wilders y su Partido por la Libertad (PVV) superaron todas las previsiones y lograron 37 de los 150 escaños en el parlamento neerlandés, muy por delante de la suma de Laboristas y Verdes, y del saliente primer ministro, el conservador Mark Rutte.

Muhsin Köktaş, líder de una asociación musulmana de ese país, comentó en declaraciones a la agencia de noticias turca Anadolu su decepción por la victoria de Wilders, quien ha afirmado que las mezquitas, las escuelas islámicas y el Corán no pertenecen a los Países Bajos. “Es preocupante para el futuro de los musulmanes. Los Países Bajos no serán habitables para los musulmanes si Wilders implementa su agenda y sus opiniones son aceptadas por sus socios de coalición”, advirtió Köktaş. “Quizás no pueda cumplir sus promesas… pero Wilders y los partidos de extrema derecha harán todo lo posible por hacer la vida imposible a los musulmanes. No pueden prohibir todo, pero podrían imponer reglas estrictas”, aseguró.

De hecho, a lo largo de su carrera política Wilders ha protagonizado numerosas polémicas por su oposición abierta contra la minoría turca en Holanda y contra el Islam, clamando que Holanda se encuentra bajo una “amenaza islámica». Además de cuestionar la pertenencia de Holanda a la UE, el político ultraderechista también se opone a la entrada de Turquía en la Unión Europea por su «cultura musulmana atrasada», y es autor de varios artículos anti-turcos y anti-musulmanes, e incluso algún documental islamofóbico. Llegó a pedir la expulsión de Turquía de la OTAN; y tras la victoria de Erdoğan en las elecciones de este año, pidió a los turcos de Holanda que habían votado por Erdoğan que se fueran del país.

Algunas asociaciones que agrupan a la minoría turca residente en Holanda, donde suma unos 400.000 miembros (principalmente descendientes de los turcos que emigraron en los años 60 a Países Bajos por trabajo), temen que Wilders pueda intentar cambiar la Constitución del país para favorecer sus políticas discriminatorias contra los musulmanes. 

Más presión sobre turcos, musulmanes y extranjeros

Es el caso de Murat Gedik, presidente de la Federación Turca Neerlandesa, quien sostiene que el creciente apoyo de votantes a Wilders da alas a otros grupos de extrema derecha. “Su elección ejerce una presión psicológica sobre musulmanes, turcos y extranjeros. Veremos a personas de estos orígenes más alienadas, aisladas. Las ONG turcas enfrentarán más presión. Tienen esa retórica de que los turcos expatriados son ‘la quinta columna de Ankara’, y veremos más y más esta retórica”, declaró.

Los musulmanes constituyen alrededor del 5% de la población de casi 18 millones de personas en los Países Bajos, mientras que los turcos suponen alrededor de la mitad (un 2,4%). Entre los residentes turcos en Holanda, muchos han recibido la victoria de Wilders en Holanda con una mezcla de miedo y decepción: miedo por lo que pueda ocurrir a partir de ahora, y decepción porque el resultado evidencia que muchas personas en ese país tienen ideas xenófobas y rechazan a los extranjeros y a los musulmanes, tal y como defiende Wilders. Y aunque no está claro que el político ultraderechista pueda gobernar, y de hacerlo necesitará el apoyo de partidos a priori alejados de sus tesis islamófobas, no es menos cierto que el resto de partidos -por “efecto contagio”, o por simple interés- acabarán teniendo que copiar parte de su discurso anti-inmigración y de rechazo al Islam para poder recuperar votos.