La oposición turca critica las duras sentencias por el caso Ergenekon

Kemal Kılıçdaroğlu y Devlet Bahçeli condenaron las duras penas de prisión impuestas a los acusados en el veredicto, que calificaron de “ilegítimo” y un “asesinato de la ley”.

Los dos principales partidos de la oposición en Turquía con representación parlamentaria, el kemalista Partido Republicano del Pueblo (CHP) y el nacionalista Partido del Movimiento Nacional (MHP), criticaron el lunes duramente las sentencias anunciadas ese mismo día por la corte del distrito estambulita de Silivri en relación al juicio por el caso Ergenekon, una supuesta trama ultranacionalista y golpista con 275 acusados para los que el tribunal dictó duras penas de prisión y numerosas cadenas perpetuas.

Kemal Kılıçdaroğlu, líder del CHP, condenó las duras penas de cárcel impuestas en la sentencia calificando el veredicto de “ilegítimo” en sus primeras declaraciones tras darse a conocer la noticia, al tiempo que denunció la existencia de tribunales para crímenes relacionados con el terrorismo dotados de una autoridad especial. “Las sentencias de cortes con autorización especial no son legítimas desde un punto de vista legal, político o moral. Los veredictos impuestos por estos tribunales son ilegítimos”, afirmó Kılıçdaroğlu.

“En las democracias, los individuos no son juzgados en tribunales especiales vinculados a la autoridad política, sino en cortes normales e independientes que creen en el imperio de la ley”, añadió el líder del principal partido de la oposición. “Estos tribunales no aplican justicia, porque son cortes sometidas a instrucciones de la autoridad política que intentan cumplir sus órdenes. La noción de imperio de la ley no es válida para este tipo de tribunales”.

Dos diputados del CHP, el periodista Mustafa Balbay y el antiguo presidente de la Cámara de Comercio de Ankara Sinan Aygün, fueron condenados el lunes por el caso Ergenekon a 34 años y 8 meses y 13 años y 6 meses de cárcel, respectivamente. Otro diputado del CHP, Mehmet Haberal, fue condenado a 12 años y 6 meses aunque puesto en libertad por el tiempo ya cumplido en prisión durante el juicio, que se inició en 2007.

Los tribunales especiales fueron abolidos en 2012 por decisión parlamentaria, pero los juicios por los casos Ergenekon y Balyoz –ambos sobre supuestas tramas golpistas para derrocar por la fuerza al gobierno del partido AKP- quedaron al margen de la nueva ley por ya estar en marcha en el momento de su aprobación.

El líder del MHP, Devlet Bahçeli, se sumó a las críticas de Kılıçdaroğlu sobre el veredicto calificándolo en este caso como un “asesinato de la ley” y considerando las duras penas de prisión impuestas a los acusados como “incompatibles con los principios legales”.

“Estas sentencias impuestas por la Corte Suprema Criminal nº13 de Estambul no cabe duda que han desangrado la conciencia de la nación y han sido incompatibles con los principios legales”, dijo el presidente de la tercera fuerza política en el parlamento turco en un comunicado, en el que subrayaba además que con el veredicto, las Fuerzas Armadas Turcas habían quedado peligrosamente “maltratadas y humilladas”.

“La condena de valiosos individuos que han servido como jefes del Estado Mayor (del ejército turco) o logrado la oportunidad de estar en los más altos escalones del Ejército Turco, constituye un asesinato de la ley”, afirmó Bahçeli.