El Pera Palace recupera su gloria

El Hotel Pera Palace, vestigio de los años finales del Imperio Otomano y antaño última parada del mítico Orient Express, abrirá sus puertas el 1 de septiembre tras un proceso de restauración.

El Hotel Pera Palace, vestigio de los años finales del Imperio Otomano y antaño última parada del mítico Orient Express, abrirá sus puertas el 1 de septiembre tras un proceso de restauración que ha llevado dos años y ha costado 23 millones de euros.

Construido durante la época imperial, el hotel entró en decadencia durante la República, pero aún así acogió a personalidades internacionales como Agatha Christie y Ernest Hemingweay. Ahora parece que recupera su vieja gloria.

Se trataba de la última parada del Orient Express, un gran hotel con el primer ascensor eléctrico de Estambul donde artistas y aristócratas bebían champán a la vez que el Imperio Otomano llegaba a su fin y el mundo marchaba inexorablemente a la guerra.

Huéspedes ilustres

Mata Hari, acusada de espionaje y ejecutada en Francia en 1917, se alojó en el Pera Palace Hotel, al igual que Greta Garbo, que interpretó a la enigmática bailarina en una película en 1931. Ernest Hemingway también durmió en sus habitaciones mientras informaba de la guerra entre turcos y griegos. Se dice que Agatha Christie escribió “Asesinato en el Orient Express” en la Habitación 411.

El 1 de septiembre el Pera Palace, en manos del estado, volverá a abrir sus puertas tras dos años de obras, buscando capturar la chispa perdida de la que fue una de las atracciones más destacables de Estambul. Ya no es el único hotel de lujo en una colina sobre el Cuerno de Oro.

Pınar Kartal Timer, manager general del Pera Palace, cree que los afamados huéspedes del pasado ayudaran a recuperar la gloria del hotel, cuyo origen se remonta a 1895. “Esta gente dejó su huella en el hotel,” dijo Timer en una entrevista realizada el pasado miércoles desde la habitación 115.

El trabajo estructural principal ya ha terminado, al igual que la pintura, pero la antigua sala principal está aún vacía y las estanterías de madreperla todavía no han sido instaladas.

El Pera Palace representa el renacer de Beyoğlu, históricamente conocida como Pera, que proviene de la palabra griega “más allá.” Se la llamó también la “Pequeña Europa” a finales del siglo XIX, y fue el enclave de los comerciantes griegos y armenios, al igual que de los diplomáticos occidentales y de los hombres de negocios que importaban bienes de lujos de las capitales europeas. Muchos de sus residentes abandonaron el lugar hace décadas y el barrio entró en un estado de dejadez, con las fachadas descuidadas y las estrechas calles llenas de basura. Sin embargo, en los últimos años tiendas y restaurantes han inundado Beyoğlu.

El nuevo Pera Palace

El dueño original del Pera Palace era la Compagnie Internationale des Wagons-Lits, que también poseía el Orient Express. Un conglomerado turco, el Beşikaş Group, gestiona ahora el hotel. El moderno Pera Palace cuenta con un spa y una piscina interior, al igual que con nuevos ascensores para complementar al original, de madera y hierro forjado.

El edificio es una amalgama de estilos característica del siglo XIX en Estambul – neoclásico, art nouveau y orientalista. Las habitaciones tienen alfombras hechas a mano y muebles antiguos al igual que modernos. Dieciséis suites tienen los nombres de importantes huéspedes que se alojaron en sus habitaciones, incluyendo al Rey Eduardo VIII de Inglaterra y al emperador austro-húngaro Francisco José I.

El precio de las habitaciones básicas es de al menos 185 euros, sin incluir impuestos y el desayuno, pero es más alto en la temporada alta. El precio cuando abra el hotel en septiembre será de 265 euros.

No obstante, nadie pernoctará en la Habitación 101. Mustafa Kemal Atatürk, el fundador de la República de Turquía, la llegó a utilizar como su base. El cuarto será un museo de objetos pertenecientes a Atatürk, incluyendo sombreros, zapatillas y regalos.

El hotel también alojó espías al igual que hombres de estado. Kim Philby, el agente doble británico-soviético, casi fue descubierto en Estambul, y el agente llamado Cicero, ayudante de la embajada británica en Ankara, visitó el hotel al mismo tiempo que vendía documentos secretos a los agentes alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.

Para más información, se puede visitar la web del hotel: www.perapalace.com