Canal Estambul

El gobierno turco reconoce que no contempla la construcción del ‘’Canal Estambul’’

El gobierno turco ha reconocido que no tiene actualmente planes para llevar adelante la construcción del controvertido “Canal Estambul” (Kanal İstanbul), un megaproyecto que busca construir un canal de agua artificial paralelo al Estrecho del Bósforo que atravesará la provincia de Estambul conectando el Mar Negro y el Mar de Mármara, similar al Canal de Panamá o el Canal de Suez.

“Respecto al Canal Estambul, no tenemos nada relacionado en nuestra agenda en este momento. Ya hemos dicho que no es posible. Son intentos de crear polémicas y desviar la atención”, declaró a los medios el ministro turco de Urbanismo y Medioambiente, Murat Kurum, antes de una reunión de diputados del partido AKP liderado por Erdoğan.

Kurum respondía así a las acusaciones del principal partido de la oposición de que las obras del megaproyecto ya se habían iniciado en Estambul; el propio alcalde de la ciudad, Ekrem İmamoğlu, en prisión por cargos de corrupción a raíz de su detención el pasado 19 de marzo, habría asegurado que la construcción de 24.000 viviendas eran la primera fase de la construcción del polémico canal artificial.

A este respecto, el ministro explicó que esas obras corresponden a un proyecto de construcción de viviendas sociales que no están relacionadas de ningún modo con el proyecto del Kanal İstanbul. Kurum, además, desmintió el rumor de que estas viviendas vayan a ser vendidas a ciudadanos de países del Golfo: “No se ha vendido ninguna vivienda a árabes o a ciudadanos de ningún país extranjero. Cada una de estas viviendas está siendo asignada a ciudadanos turcos que no tienen una vivienda en propiedad”, recalcó.

El proyecto del Canal Estambul fue anunciado por primera vez en 2011 por Tayyip Erdoğan, entonces primer ministro turco, como una alternativa al Estrecho del Bósforo para reducir el tránsito de barcos y mercancías a través de este último. El faraónico proyecto, que convertiría de facto a la parte europea de Estambul en una isla al quedar atravesada por un canal navegable de 43 km de largo y 400 m de ancho, ha estado siempre rodeado de una enorme polémica debido a sus enormes costes, a la especulación urbanística que generaría y a sus repercusiones para la infraestructura y el medioambiente de la región.