Nuevas protestas en Estambul y Ankara contra los megaproyectos del gobierno turco

Miles de personas se manifestaron para protestar contra una nueva legislación adoptada esta semana en el parlamento turco que da plenos poderes al gobierno en los proyectos urbanísticos.

La policía turca dispersó a última hora del sábado a miles de personas que se habían congregado en la conocida Avenida İstiklal de Estambul para protestar contra una nueva legislación adoptada esta semana en el parlamento turco que da plenos poderes al Ministerio de Medioambiente y Planificación Urbana en los proyectos urbanísticos.

Los manifestantes se concentraron en torno a las 17:30 (16:30 CET) del sábado en la Plaza Galatasaray para marchar a lo largo de la Avenida İstiklal hasta la emblemática Plaza Taksim, pero la policía les advirtió enseguida de que no contaban con el permiso del gobernador y debían poner fin a la protesta o de lo contrario se verían obligados a emplear la fuerza.

Pese al aviso muchos de los participantes en la protesta decidieron continuar adelante, lo que desató una intervención de los antidisturbios, que emplearon cañones de agua y gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes en İstiklal y en varias calles adyacentes.

En un signo de la creciente tensión que las manifestaciones están desatando, de nuevo se vieron imágenes de propietarios de algunos negocios de la zona atacando y amenazando a los manifestantes, a los que acusan de causar daños a sus negocios por las continuas protestas, desatándose enfrentamientos y momentos tensos entre activistas y comerciantes.

En Ankara un grupo de manifestantes cortaron el sábado por la noche el tráfico en las avenidas Kennedy Dikmen en solidaridad con las protestas que estaban teniendo lugar en Estambul. Poco después la policía intervenía para dispersarlos y se producían enfrentamientos en los que muchos manifestantes arrojaron piedras a la policía. Como resultado de los choques hubo al menos 11 detenidos.

En la provincia de Hatay, al sur de Turquía, hubo también una concentración en protesta por la muerte esta semana del joven de 19 años Ali İsmail Korkmaz en la ciudad noroccidental de Eskişehir tras ser apaleado por desconocidos hace un mes. Al menos dos policías resultaron heridos por los enfrentamientos subsiguientes, en los que los agentes denunciaron que algunos de los manifestantes portaban armas de fuego.

No al tercer puente del Bósforo, no al Canal Estambul

Las protestas del sábado se desataron por una ley aprobada esta semana en el parlamento turco con los votos del partido gobernante AKP –que posee la mayoría en la Asamblea Nacional Turca- que pone fin a la supervisión de todos los proyectos urbanísticos por la Cámara de Arquitectos e Ingenieros de Turquía (TMMOB), una de las organizaciones que más se han opuesto al proyecto de remodelación del Gezi Park de la Plaza Taksim.

La legislación, aprobada en una sesión nocturna del parlamento, ha sido percibida como una respuesta del gobierno a la implicación de la TMMOB en las protestas que han tenido lugar especialmente durante el pasado mes de junio. El proyecto de reforma del Gezi Park fue finalmente cancelado por un tribunal que admitió una demanda presentada entre otros por varios arquitectos de la TMMOB.

Precisamente la protesta del sábado en Estambul fue convocada por varios miembros de esta organización, uno de cuyos portavoces, en un discurso ante los manifestantes, acusó al gobierno de intentar silenciar a los arquitectos e ingenieros para que estos no puedan frenar los grandes proyectos urbanísticos planeados por el ejecutivo. “No nos quieren porque estamos en contra del tercer puente (de Estambul), porque hemos dicho no al Canal Estambul”, dijo el representante de la TMMOB en referencia a dos de los grandes megaproyectos impulsados por el primer ministro Tayyip Erdoğan.

El portavoz denunció además que muchos activistas y miembros de organizaciones en defensa del Gezi Park y Taksim detenidos por la policía han denunciado malos tratos, entre ellas Mücella Yapıcı, secretaria general de la oficina de la TMMOB en Estambul.

Muchos manifestantes en Estambul portaban también imágenes de la quinta víctima mortal por las protestas del Gezi Park, Ali İsmail Korkmaz, que falleció el miércoles tras permanecer ingresada en coma en un hospital durante más de un mes.