El Consejo de Seguridad de la ONU aprueba nuevas sanciones contra Irán

Con el voto en contra de Brasil y Turquía, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el miércoles por cuarta vez nuevas sanciones contra Irán por su controvertido programa nuclear.

Con el voto en contra de Brasil y Turquía, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el miércoles por cuarta vez nuevas sanciones contra Irán por su controvertido programa nuclear.
Las cuatro potencias occidentales del Consejo de Seguridad habían buscado sanciones mucho más severas, pero Pekín y Moscú se opusieron a apoyar nuevas sanciones si no se suavizaban las medidas propuestas en el documento de 10 páginas aprobado ayer por 12 de las 15 naciones que integran el Consejo (Líbano se abstuvo). De hecho ésta nueva ronda de sanciones ha sido la que menos consenso ha suscitado entre los miembros del máximo organismo decisorio de la ONU, desde que se aprobaran las primeras sanciones contra el régimen iraní en 2006.
A pesar de la resolución, Irán continuó negando las acusaciones occidentales de que esté buscando desarrollar armamento atómico e insitió en que su programa de enriquecimiento de uranio sólo tiene fines pacíficos. «Estas resoluciones no tienen valor… Es como un pañuelo usado que debe arrojarse a un cubo de basura», declaró desde Tayikistán el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad.
La resolución aprobada ayer por la ONU establece nuevas medidas contra bancos iraníes en el extranjero si se sospecha su relación con programas de misiles o de energía nuclear, así como la vigilancia por transacciones con cualquier banco iraní, incluyendo el banco central. Además amplía el embargo de armas y pone en una lista negra a tres entidades controladas por las Líneas Marítimas de la República Islámica de Irán y otras 15 compañías pertenecientes a los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica. También establece un régimen de inspección de carga, similar a uno impuesto sobre Corea del Norte.
Además, existe una lista de 40 compañías que se agregarán a una lista negra ya existente de Naciones Unidas de firmas cuyos activos alrededor del mundo serán congelados ante la sospecha de que ayudan en los programas de misiles y nuclear de Teherán.