La cumbre asiática concluye con una condena a Israel

21 de los 22 países que se reunieron en la cumbre regional asiática (CICA) de Estambul, todos salvo el representante israelí, condenaron el sangriento ataque que efectuó Israel contra la flotilla.

21 de los 22 países que se reunieron el martes en la cumbre regional asiática (CICA) de Estambul -todos los asistentes salvo el representante israelí- condenaron el sangriento ataque que efectuó Israel el pasado 31 de mayo en aguas internacionales contra la flota humanitaria que se dirigía a Gaza.
 
Todos los países asistentes, salvo Israel, expresaron su «seria preocupación y condena a las acciones de las fuerzas israelíes» contra la llamada «Flotilla de la Libertad» que causó nueve víctimas mortales. Sin embargo y a pesar de la condena unánime, incluída la de Rusia e Irán, ésta no se plasmó en el documento final tras el final de la cumbre debido a las objeciones de Israel, que evitaron el consenso necesario para que apareciese en el comunicado oficial.
 
Los 21 países asistentes, exceptuando a Israel, denunciaron el ataque como una «violación flagrante» al derecho internacional y manifestaron su apoyo a la propuesta de Naciones Unidas para la creación de una comisión internacional independiente que investigue lo ocurrido durante el abordaje del «Mavi Marmara».
 
En declaraciones a la prensa tras la cumbre, el presidente turco Abdullah Gül, que presidía la cumbre de la CICA, dijo que la condena del resto de naciones que asistieron a la cumbre era «la manifestación clara de la forma en la que Israel se ha aislado». «Excepto para un país miembro (Israel), todos los miembros restantes han expresado sus preocupaciones y condenas sobre el ataque sobre un barco humanitario que atravesaba aguas internacionales en el Mediterráneo Oriental», dijo Gül en un comunicado.
La CICA, un foro de seguridad regional asiática, se reunió en una cumbre el lunes y el martes en Estambul con la asistencia de varios líderes destacados, incluyendo el presidente iraní Mahmud Ahmadineyad, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina Mahmud Abbas o el primer ministro ruso Vladimir Putin.
 

Ki-moon insiste en una comisión internacional

Mientras, el secretario general de la ONU Ban Ki-moon insistió ayer en que cualquier investigación del asalto israelí debe incluir una participación internacional «creíble», en referencia a la idea mostrada por Israel de elaborar una investigación propia con algunos observadores, lo que tanto Naciones Unidas como Turquía consideran del todo insuficiente.
 
«Una participación internacional creíble es crucial para una investigación rápida, imparcial y transparente como la que pidió el Consejo de Seguridad», afirmó en una conferencia de prensa un portavoz de la ONU, en referencia a la resolución que emitió el organismo el pasado 31 de mayo. Naciones Unidas subrayó no obstante que aún no ha recibido ninguna «respuesta oficial» de Israel a la propuesta de Ki-moon para que una comisión internacional presidida por Nueva Zelanda y con la participación de Turquía, Israel y EE.UU. investigue lo ocurrido.
 
«El secretario general entiende que Israel todavía está considerando cómo y si incluye un componente internacional a la investigación», agregó el portavoz de la ONU.