Cazas turcos bombardean bases del PKK en el norte de Irak

Aviones F-16 del ejército turco habrían participado en un ataque contra posiciones del PKK en los montes Qandil del norte de Irak, donde el grupo armado tiene sus bases.

 

Aviones de combate F-16 de las fuerzas aéreas turcas bombardearon en la noche del miércoles al jueves instalaciones y bases que el grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) tiene en los montes Qandil del norte de Irak, según informó la prensa turca.

De acuerdo a las informaciones publicadas por la agencia de noticias turca Doğan, que citó a fuentes militares del ejército turco, al menos cuatro cazas F-16 tomaron parte en los bombardeos tras despegar de una base aérea en la provincia suroriental de Malatya hacia las 23:30 del miércoles (hora local).

Los aviones atacaron posiciones del PKK en los montes Qandil del norte de Irak -que son fronterizos con el sureste de Turquía- en base a informaciones obtenidas de la inteligencia militar que apuntaban a la presencia de miembros del grupo armado en la región, según informó Doğan, que citó cuatro zonas montañosas próximas a las aldeas de Bermka, Sekanya, Sorgul y Bukriska como objetivos de los bombardeos.

Esta información no fue confirmada sin embargo por las Fuerzas Armadas Turcas (TSK, por sus siglas en turco), que el jueves por la mañana aún no había emitido ningún comunicado oficial sobre el lugar donde se habían llevado a cabo las operaciones ni el resultado de las mismas.

Este nuevo bombardeo de las bases que el PKK tiene en las montañas del norte de Irak fronterizas con Turquía se produce en medio de un recrudecimiento de los ataques por parte del grupo armado, que ha obligado a las fuerzas de seguridad turcas a desplegar un amplio dispositivo en la provincia fronteriza de Hakkari -en el extremo sureste del país- tras detectar a cientos de miembros del PKK que habían atravesado la frontera y estaban intimidando a residentes locales.

A los atentados y acciones armadas por parte del PKK se suman una reciente campaña de secuestros, que culminó el pasado domingo con el secuestro por primera vez de un diputado del parlamento turco, que fue puesto en libertad el martes. Aun así la organización terrorista mantiene cautivas a al menos 26 personas según cifras oficiales, incluyendo miembros de las fuerzas de seguridad, funcionarios y civiles, algunos de los cuales llevan hasta un año desaparecidos.