Cazas franceses bombardean el bastión del Estado Islámico en Siria

Los bombardeos, dirigidos contra la ciudad siria de Raqqa, suponen la primera respuesta de Francia a los atentados reivindicados por el Daesh que dejaron el viernes más de 130 muertos en París.

Cazas de la fuerza aérea francesa bombardearon en la noche del domingo la ciudad siria de Raqqa, situada al norte de Siria y considerada un bastión del autoproclamado Estado Islámico (IS), dos días después de la cadena de atentados en París que dejaron al menos 132 muertos y cerca de 350 heridos –decenas de ellos en estado crítico- y que han sido reivindicados por este grupo.

Según informó el Ministerio de Defensa de Francia, en la operación participaron una decena de aviones de combate que lanzaron 20 bombas sobre varios objetivos del Daesh (nombre en árabe del IS) en Raqqa, incluyendo centros de entrenamiento y depósitos de municiones. Raqqa, con una población de unas 200.000 habitantes, es considerada por el Estado Islámico como su capital desde que fuera capturada en marzo de 2013.

La información sobre los objetivos del bombardeo fue proporcionada en coordinación con la inteligencia estadounidense, y los cazas despegaron desde bases militares en Jordania y los Emiratos Árabes Unidos. Activistas sobre el terreno no informaron inmediatamente sobre víctimas civiles, aunque los bombardeos provocaron en Raqqa cortes en el suministro de electricidad y agua.

Francia se sumó a finales del pasado mes de septiembre a los bombardeos de la coalición internacional contra el IS liderada por Estados Unidos, un hecho que el Daesh utilizó como justificación para los atentados del viernes en la capital gala. Hasta entonces, el presidente François Hollande había rehusado tomar parte en los ataques sobre Siria, argumentando que éstos podrían servir para fortalecer al régimen de Bashar al-Assad.

Datos manejados por ONGs señalan que cerca de 500 civiles han muerto hasta la fecha en Siria e Irak en ataques aéreos de la coalición contra el IS. A ellos hay que sumar los cerca de 120.000 sirios que han huido de sus hogares desde que Rusia iniciara en octubre sus propios bombardeos sobre Siria bajo el pretexto de combatir al Estado Islámico, si bien hasta ahora la mayoría se han producido sobre zonas controladas por grupos opositores a Assad en regiones del oeste del país donde el Daesh no tiene presencia alguna.