2 muertos y 4 heridos en un ataque del Daesh contra las tropas turcas estacionadas en Irak

El ataque, que fue respondido inmediatamente por los efectivos turcos en la región, muestra a juicio de Ankara la necesidad de fortalecer la seguridad de las tropas turcas que entrenan a las fuerzas iraquíes contra el Daesh.

Dos iraquíes fallecieron y cuatro soldados turcos resultaron heridos el miércoles durante un ataque con fuego de artillería perpetrado por militantes del Daesh contra la base de entrenamiento de las fuerzas iraquíes que el ejército turco tiene en la región de Bashiqa, al noreste de Mosul.

La noticia fue confirmada en un comunicado por el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas Turcas (TSK), indicando que “durante los combates entre la organización terrorista Daesh y las fuerzas peshmerga, varios misiles Katyusha cayeron en torno a las 15:10 (del miércoles) en la región de Bashiqa donde las tropas turcas están también desplegadas”.

Tras el ataque las tropas turcas respondieron de inmediato al ataque, que formó parte de la ofensiva del grupo extremista contra las posiciones kurdas en el frente en torno a Mosul, según informó el secretario general de las fuerzas kurdas peshmerga, Jabbar Yawar, citado por medios turcos. Los cuatro militares turcos heridos fueron trasladados por vía aérea hasta un hospital en la vecina provincia turca de Şırnak, si bien su estado no reviste gravedad.

Por el contrario, dos miembros de las fuerzas voluntarias iraquíes que recibían entrenamiento en el campo murieron durante el ataque, según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía en un comunicado. El primer ministro turco Ahmet Davutoğlu comentó posteriormente que durante la acción de represalia los efectivos del ejército turco destruyeron las posiciones del Daesh desde las que había sido llevado a cabo el ataque.

“Esto ha sido importante para mostrar la fuerza disuasoria de Turquía”, subrayó Davutoğlu, quien una vez más insistió en que la presencia de tropas turcas en Bashiqa obedecía únicamente a los esfuerzos por combatir al autodenominado Estado Islámico (IS, Daesh por su nombre en árabe). “Si nuestras fuerzas armadas quieren tomar nuevas medidas allí, tienen plena autoridad para hacerlo”, recalcó el premier turco.

A principios de diciembre el gobierno central iraquí protestó por la presencia de tropas turcas en la región argumentando que suponían una violación de la soberanía iraquí y exigiendo su retirada. Por su parte Ankara defendió la presencia de sus tropas en Bashiqa como parte del programa de entrenamiento –iniciado a principios de 2015- de las fuerzas kurdas peshmerga y de voluntarios árabes y turcomanos contra el Daesh, que controla desde junio de 2014 la cercana ciudad iraquí de Mosul. Bagdad llevó la cuestión recientemente hasta Naciones Unidas, pese a que el gobierno turco insistió en que el pequeño incremento de sus tropas obedecía únicamente a razones de seguridad y de protección de los efectivos que participan en el plan de formación.

Este ataque muestra cuán acertados estábamos al preocuparnos por la seguridad en el campo de Bashiqa, y cuán necesario eran los elementos de protección que queríamos estacionar allí. Nuestro único deseo es que la lucha contra el Daesh vuelva a ser la prioridad”, señaló el ministerio de exteriores turco tras el incidente del miércoles, refiriéndose a las críticas del ejecutivo central iraquí.

Fuentes de la Casa Blanca citadas por la agencia de noticias Anatolia condenaron el ataque contra las tropas turcas estacionadas en Bashiqa al tiempo que pidieron a Ankara y Bagdad una solución a la disputa por la presencia militar turca en suelo iraquí. “Ahora más que nunca, es importante para Irak y Turquía acelerar sus esfuerzos para rebajar las tensiones, garantizar que el diálogo siga siendo constructivo, reafirmar el apoyo a la seguridad y la soberanía de Irak, y fortalecer la cooperación (de ambos países) contra el IS”, declaró un portavoz desde Washington.