Visita sorpresa de Netanyahu a Jordania

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, realizó el martes una visita sorpresa a la vecina Jordania para tratar con el monarca Abdullah II las relaciones con los palestinos.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, realizó el martes una visita sorpresa a la vecina Jordania para tratar con el monarca Abdullah II las relaciones con los palestinos, pese a que las relaciones entre Israel y el reino hachemita no atraviesan precisamente por su mejor momento.

Según informó a la prensa un responsable del gobierno jordano, la reunión entre los dos dirigentes duró más de dos horas, en el transcurso de las cuales Netanyahu y Abdullah II «hablaron con claridad y franqueza de posibles medidas para que avance el proceso de paz». En la jerga diplomática, esto significa que el encuentro entre ambos fue tenso y ambos líderes mantuvieron sus posiciones sobre el conflicto, que es sabido son muy divergentes y han llevado a tensiones entre los dos países vecinos.

Jordania criticó muy duramente el asalto que comandos israelíes llevaron a cabo el pasado 31 de mayo en aguas internacionales contra un convoy de barcos con ayuda para Gaza, causando la muerte a nueve de los activistas que iban a bordo. Amman está buscando un papel más activo en las negociaciones entre palestinos e israelíes, y los expertos creen que Israel también está interesado en que el reino hachemita -que alberga millones de refugiados palestinos desde la Guerra de los Seis Días- tenga un mayor rol en las conversaciones, dado el control que ejerce sobre los grupos pro-palestinos más radicales.

Los analistas internacionales consideran además que la opinión pública israelí confía más en Jordania, que en los últimos años ha entrenado a cientos de miembros de los servicios de seguridad palestinos como parte de un programa financiado por Estados Unidos, que en la Autoridad Nacional Palestina, al menos en lo tocante a las garantías de seguridad.

El interés de ambos gobiernos regionales por una mayor implicación de Jordania choca sin embargo con la opinión de la población jordana, que mayoritariamente no quiere que su país -que firmó un tratado de paz con Israel en 1994- normalice sus relaciones con el vecino Israel. Según un reciente estudio, al menos el 85% de los jordanos considera que Israel constituye el mayor peligro para Jordania y que los israelíes no desean realmente la paz.