Violentos disturbios en Roma tras la confirmación de la continuidad de Berlusconi

Cientos de estudiantes, trabajadores y miembros de la oposición italiana de izquierdas se enfrentaron violentamente el martes a la policía en Roma, atacando incluso la sede parlamentaria.

Cientos de estudiantes, trabajadores y miembros de la oposición italiana de izquierdas se enfrentaron violentamente el martes a la policía en Roma, atacando incluso la sede parlamentaria, después de que el primer ministro Berlusconi lograse salir airoso de una moción de censura que le habría obligado a dimitir.

La Via del Corso, una de las principales calles que recorre todo el centro histórico de la capital italiana, se convirtió ayer en escenario de una batalla campal con humo, gases lacrimógenos y varios heridos. Los manifestantes incendiaron coches, derribaron pesados contenedores de basura y evitaron que las brigadas de bomberos apagaran las llamas. Muchos comerciantes se vieron obligados a cerrar sus negocios debido a la violencia de los enfrentamientos, en los que se llegaron a volcar mesas de las terrazas y vehículos; algunos de los participantes en la protesta atacaron también varias sucursales bancarias, rompiendo cristales y cajeros automáticos, y arrojando sillas y mesas contra los coches de policia que acudieron a sofocar la revuelta.

Las primeras informaciones apuntaban a que al menos 20 personas resultaron heridas en los enfrentamientos, incluyendo entre ellas varios policías. Muchos de los manifestantes eran estudiantes, a los que se unieron también grupos de trabajadores e inmigrantes descontentos por la situación política y económica en Italia; todos ellos esperaban que Berlusconi perdiera la moción de censura en el Parlamento, que finalmente superó «in extremis» por apenas tres votos permitiéndole seguir en el cargo de primer ministro.

Estas manifestaciones se producen en medio de una creciente tensión en Italia por las medidas de austeridad presentadas por el gobierno, a las que se suma una reforma educativa que disgusta a los estudiantes, que denuncian una situación preocupante en las universidades. Varios grupos de ellos bloquearon también el martes el aeropuerto siciliano de Palermo, mientras otros ocupaban la sede de la Bolsa en Milán.