Turquía y Europa vuelven a estar separadas por dos horas de diferencia… pero sólo hasta 2018

Desde este domingo la diferencia horaria entre Turquía y la mayoría de los países europeos, incluyendo España, se incrementa hasta las 2 horas. Sin embargo Ankara ya ha hecho oficial que el año que viene volverá a retrasar sus relojes.

Los países europeos así como la mayoría de los Estados de Norteamérica ajustaron en la madrugada de este domingo sus relojes para abandonar el horario de verano que mantienen durante seis meses al año, retrasando una hora su horario oficial para aprovechar mejor la luz del sol durante los meses de invierno.

Al igual que ya ocurriera el año pasado, Turquía sin embargo no adaptará sus relojes como sus vecinos europeos tras la decisión adoptada en octubre de 2016 por el gobierno turco de conservar durante todo el año el llamado horario de verano. Esto implica que la diferencia horaria con los países del centro de Europa (Francia, Alemania, Holanda, Italia, España, Bélgica, Suiza, etc) se incrementa desde este domingo y durante los seis próximos meses hasta +2 horas, mientras que la diferencia será de +3 horas en el caso de países como Reino Unido o Irlanda.

Sin embargo y después de las molestias y protestas que ha generado en Turquía durante el último año la controvertida media, en la noche del pasado 27 de octubre se producía un anuncio por sorpresa para satisfacción de muchos turcos; y es que según informaba el diario Hürriyet, el Boletín Oficial de la República publicaba una decisión del Consejo de Ministros en la que anunciaba la decisión del ejecutivo de aplicar el horario de invierno –es decir, retrasar los relojes una hora como en Europa- a partir del año que viene.

Según se especifica en el anuncio oficial, el domingo 28 de octubre de 2018 Turquía ajustará sus relojes como sus vecinos europeos para abandonar el horario de verano, y a las 4:00 de la madrugada serán las 3:00 en el país euroasiático.

El 7 de octubre de 2016 el Boletín Oficial de la República anunciaba la decisión del gobierno turco  de dejar de ajustar los relojes al horario de invierno y mantener todo el año en el país el horario de verano: una medida que desde el inicio ha desatado críticas y protestas en el país, al provocar que durante seis meses al año –mientras está vigente en Europa el horario de invierno- Turquía mantenga una diferencia horaria de +3:00 horas con respecto a la hora de Greenwich (GMT) y de +2:00 horas con respecto al horario CET, que incluye la España peninsular (quedan excluidas las Islas Canarias).

Hace ahora un mes el Consejo de Estado (Danıştay, en turco), la máxima instancia administrativa de Turquía, se pronunció sobre esta cuestión y dictaminó por unanimidad que el gobierno turco debía suspender temporalmente la decisión de mantener los 12 meses del año el horario de verano, haciéndose así eco de las múltiples quejas y protestas que provocó desde el principio la decisión del gobierno.

Además de provocar desajustes horarios con sus vecinos europeos durante los meses de invierno, la decisión de dejar de ajustar los relojes en Turquía desató también desde el inicio la preocupación de empresarios y expertos en economía, a causa de las repercusiones que esto traería en las relaciones comerciales y financieras entre Turquía y sus principales socios comerciales, tanto en Europa como en Norteamérica, que a diferencia de Turquía sí abandonan en octubre el horario de verano.