Turquía pregunta a la OMS si está lista para una 2ª oleada del coronavirus

Turquía supera ya el millón de tests de coronavirus, situándose en el 7º puesto a nivel mundial, y gracias a los nuevos tratamientos aplicados a los pacientes ha reducido la tasa de mortalidad a sólo el 2,64%.

El ministro de Salud de Turquía, Fahrettin Koca, ha preguntado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) si se ha preparado para una posible segunda oleada de la pandemia de coronavirus, una pregunta que se puso sobre la mesa durante la teleconferencia semanal celebrada el jueves presidida por el director general de la OMS, Tedros Ghebreyesus.

Si bien los responsables de la OMS no respondieron inmediatamente a la cuestión planteada por el ministro turco debido a que las respuestas a todas las preguntas planteadas por los asistentes serán remitidas por escrito posteriormente, Tedros sí pidió cautela a los países que ya han iniciado sus planes de desescalada.

Durante la teleconferencia, Koca también informó a los participantes de otros países sobre los esfuerzos en la lucha contra el virus llevados a cabo por Turquía, que ha superado ya el millón de tests realizados (1.033.617 hasta el jueves) situando al país euroasiático en el 7º puesto a nivel mundial por número de tests de coronavirus realizados.

Además, Koca explicó que los tratamientos en Turquía -donde el número de pacientes recuperados se acerca ya a los 50.000- contra la enfermedad del COVID-19 están dando resultado, y que el número de nuevos casos positivos sigue cayendo. Turquía es además uno de los países con menor tasa de mortalidad del mundo por el coronavirus (sólo el 2,64%, casi la mitad que Alemania), con 3.174 muertes confirmadas para 120.204 contagios registrados.

Los tratamientos alternativos en Turquía contra el COVID-19, dan resultado

Al contrario que en otros países -incluyendo España– en Turquía los médicos no aconsejan a quienes tengan síntomas leves que se queden en casa, sino que les piden que acudan a los hospitales para recibir tratamiento, y se administra cloroquina -un fármaco contra la malaria que ha dado buenos resultados- a los casos sospechosos mientras se espera por los resultados del test.

Otra diferencia en cuanto a la metodología utilizada en Turquía para el tratamiento del virus es que además de la cloroquina se utiliza azitromicina -un antibiótico- durante las primeras fases del tratamiento. Los médicos turcos también administran en las fases iniciales otro antiviral, el Favipiravir, que ya se usó en China con los pacientes entubados.

Otros tratamientos usados en Turquía incluyen la terapia con oxígeno presurizado para los pacientes con problemas respiratorios en las primeras fases del tratamiento, lo que ha ayudado a reducir los fallecimientos por insuficiencia respiratoria. Por último, en los casos de graves problemas respiratorios en Turquía se tumba a los pacientes boca abajo en las camas, un sencillo método que también ha resultado muy efectivo y ha sido copiado por otros países.

Gracias a estos tratamientos durante las primeras fases de la enfermedad, el número de casos de neumonía entre los pacientes con coronavirus en Turquía se ha reducido del 60% al 12%, y la tasa de mortalidad de los pacientes en cuidados intensivos ha caído al 10%, según explicó el ministro, quien indicó que el pico de la pandemia en Turquía se alcanzó 30 días después de registrarse el primer contagio a mediados de marzo.