Turquía evacúa la tumba de Süleyman Şah en Siria

En una gran operación en la que participaron 39 tanques, helicópteros y más de 500 soldados, el ejército turco trasladó hasta su frontera la ubicación de este enclave territorial situado en el interior de Siria.

El ejército turco llevó a cabo en la noche del sábado al domingo una gran operación militar en el interior del territorio sirio para trasladar la tumba de Süleyman Şah –un enclave territorial turco dentro de Siria- hasta una nueva ubicación próxima a la frontera, citando razones de seguridad.

La operación era confirmada el domingo por la mañana por el primer ministro turco Ahmet Davutoğlu y por las propias Fuerzas Armadas Turcas (TSK), indicando que durante la acción se habían trasladado tanto los cerca de 40 soldados de las fuerzas especiales que custodiaban el enclave como los restos y las reliquias de la tumba. La operación tiene lugar después de que en los últimos días algunos diarios del país euroasiático hubiesen especulado con informaciones acerca de un posible secuestro de uno de los militares que guardaban el lugar por parte de militantes del Estado Islámico (IS), un extremo que no obstante fue desmentido rotundamente por el ministerio de exteriores turco.

Durante la rueda de prensa, en la que estuvo flanqueado por el ministro de defensa İsmet Yılmaz y el Jefe del Estado Mayor, el general Necdet Özel, Davutoğlu explicó que la operación –bautizada como “Şah Fırat” (Shah Éufrates)- había sido un éxito absoluto y que no se habían producido enfrentamientos ni escaramuzas durante la misma, si bien un soldado –identificado como Halit Avcı- había muerto durante las primeras horas de la misma a consecuencia de un accidente.

En el amplio dispositivo participaron un avión de radar de alerta temprana (AWACS), varios helicópteros militares y drones, 39 tanques, un total de 150 vehículos militares y armados, y 575 soldados. Tras demoler con explosivos el complejo que albergaba hasta ahora la tumba para evitar que fuera usada como base por el IS, los efectivos se trasladaron hasta su nueva ubicación al norte en la región de Ashma, en la aldea fronteriza siria de Eşmesi, situada a sólo unos cientos de metros de la frontera turca entre las localidades sirias de Jarabulus y Ayn al-Arab (Kobane).

Diarios como Hürriyet indicaron que todos los detalles de la operación se habrían planificado durante una reunión celebrada el viernes en la sede del Estado Mayor del ejército turco en Ankara; un plan que se habría organizado “ante el reciente incremento de los combates en la región y como resultado de la opinión de las Fuerzas Armadas Turcas acerca de las acuciantes circunstancias militares”, según explicó el propio Davutoğlu el domingo. Los restos de Süleyman Şah y los objetos sagrados ubicados en su tumba habrían sido traslados “temporalmente” a Turquía, señaló el primer ministro, mientras se asegura la nueva zona “a donde más tarde será trasladado”.

En un comunicado, las Fuerzas Armadas Turcas confirmaron también las informaciones del ejecutivo citando “preocupaciones de seguridad y necesidades militares” como razones para llevar a cabo la operación, insistiendo en que la acción había transcurrido sin incidentes. El presidente turco Recep Tayyip Erdoğan, que siguió de cerca la operación, felicitó al gobierno y a las fuerzas armadas por el gran éxito de la operación si bien lamentó la muerte en la misma de uno de los soldados, a cuya familia telefoneó para transmitirle sus condolencias. Erdoğan recalcó que la tumba se encuentra ahora en una situación mucho más segura y defendible, recordando además que durante el último siglo ya había cambiado su ubicación en otras dos ocasiones.

Tras concluir la operación, Ankara informó a Damasco mediante una nota diplomática al consulado de Siria en Estambul del traslado de la tumba de acuerdo a sus derechos internacionalmente reconocidos sobre este enclave y ante las actuales circunstancias que vive Siria, que tendrá en su nueva situación unas dimensiones similares a la anterior. De este modo y según fuentes diplomáticas, en la misma nota se indicaba que los soldados turcos se habían hecho con el control de una hectárea de terreno a sólo 180 metros de la frontera turca, añadiéndose que este traslado no suponía ningún cambio en el estatus de la tumba y su anexo. Además el gobierno turco habría informado igualmente nada más iniciarse la operación a los miembros de la coalición internacional contra el IS liderada por Estados Unidos.

La tumba de Süleyman Şah es el único enclave territorial de Turquía situado fuera de sus fronteras. Ubicada hasta ahora a orillas del río Éufrates, a unos 30 kilómetros de la frontera turca, el lugar contiene supuestamente los restos del abuelo de Osman I, el fundador del Imperio Otomano, y tanto la propia tumba como sus alrededores –que estaban ubicados en el distrito de Manbij de la provincia siria de Alepo- estaba protegida por una guarnición permanente de unos 40 soldados turcos. Desde que el IS comenzara a amenazar el pasado año el lugar, Ankara dejó claro que no escatimaría medidas para proteger este territorio ni a los soldados que lo custodiaban.

El Artículo 9 del Tratado de Ankara firmado en 1921 entre Turquía y Francia –que por entonces ejercía un protectorado sobre Siria- establece que tanto la tumba como sus anexos son propiedad del Estado turco, que puede mantener soldados para la protección del lugar y enarbolar su bandera en el enclave. El acuerdo fue ratificado nuevamente cuando Siria alcanzó la independencia en 1936. No obstante la tumba ha sufrido numerosos cambios y reubicaciones a lo largo de su historia: localizada en 1939 en el Castillo de Caber (Qal'at Ja'bar, en árabe), en la provincia siria de Raqqah, fue traslada en 1975 hasta la provincia de Alepo tras la construcción de un pantano.