Turquía está dispuesta a enviar tropas a Siria para combatir al IS, afirma Erdoğan

El presidente turco afirmó que los países que forman parte de la coalición contra el Estado Islámico preparan una operación terrestre de la que Turquía podría tomar parte para proteger sus fronteras.

El presidente turco Recep Tayyip Erdoğan afirmó estar dispuesto a enviar tropas sobre el terreno para combatir al Estado Islámico (IS) si hay un acuerdo internacional para crear una zona de seguridad en el norte de Siria, tal y como pide Turquía para frenar el masivo flujo de refugiados hacia sus fronteras.

“La lógica que asume que Turquía no tomará una posición militarmente es errónea… No puedes acabar con una organización terrorista así sólo con ataques aéreos. Las fuerzas terrestres son complementarias… Tienes que mirarlo como un conjunto. Obviamente yo no soy un soldado, pero las (operaciones) aéreas son logísticas. Si no hay fuerzas de tierra, (la solución) no será permanente”, dijo Erdoğan durante unas declaraciones a la prensa turca realizadas el viernes a bordo del avión presidencial, a su regreso de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York.

Según explicó el mandatario turco, actualmente hay negociaciones en marcha para determinar qué países podrían tomar parte en una potencial operación terrestre en el marco de la gran coalición contra el IS a la que se han unido ya más de un centenar de países, y Turquía está dispuesta a participar con el papel que sea necesario, teniendo en cuenta que comparte más de 900 kilómetros de frontera común con Siria.

“Los países implicados están ahora planificando una operación terrestre”, afirmó Erdoğan, añadiendo que el próximo 2 de octubre el parlamento turco someterá a votación una moción para ampliar el marco de las operaciones que las fuerzas armadas turcas pueden llevar a cabo en Irak y Siria. “Nosotros defenderemos nuestras propias fronteras, ¿quién va a hacerlo si no?”, insistió.

Preguntado por si Turquía podría establecer una zona de seguridad por sí misma en territorio sirio para asistir a los refugiados y evitar que sigan cruzando la frontera turca, el presidente turco recalcó que cualquier acción de ese tipo debería coordinarse con los países implicados. “Necesitamos tener una legitimidad dentro de la comunidad internacional (para llevarlo a cabo)” subrayó. “Esto no es sólo sobre Turquía, sino sobre 1,5 millones (de refugiados sirios) que puedan regresar a su tierra. Ayudar a establecerse a estas personas es uno de los temas que se está discutiendo”, declaró a los periodistas.

El Presidente de la República Turca también se refirió nuevamente a las acusaciones que algunos grupos y medios insisten en lanzar contra Turquía, acusándola de apoyar o permitir a los combatientes extranjeros en Siria. Sin embargo Erdoğan volvió a insistir en la responsabilidad de muchos países europeos en esta cuestión, explicando que durante la reunión en la ONU se había admitido que miles de combatientes procedentes de Francia, Reino Unido o Alemania habían llegado a Siria a través de Turquía. Según Erdoğan, estos “yihadistas europeos” viajan como turistas a Turquía, desde donde cruzan la frontera sur hacia Siria y se unen al IS.

Erdoğan reiteró también que las prioridades fijadas por su gobierno en Nueva York habían sido la creación de una zona de exclusión aérea sobre Siria y una zona de seguridad en territorio sirio para proteger las fronteras turcas y detener la oleada de refugiados: más de 160.000 kurdos sirios han sido acogidos sólo en la última semana por las autoridades turcas. “No podemos ignorar los sucesos en nuestra frontera siria. Alrededor de un millón de solicitantes de asilo (procedentes de Siria) están en nuestro territorio. Hay que detener esto de una forma u otra”, declaró.

“No podemos aceptar las acciones del IS, que no tienen nada que ver con el Islam. Nuestra religión es la religión de la unidad, la solidaridad y la paz… Tenemos que hacer todo lo que podamos como país musulmán. No podemos permanecer como espectadores mientras el mundo cristiano toma pasos”, insistió Erdoğan, respondiendo a las voces que dentro de su país se oponen a cualquier intervención.

El presidente turco también hizo hincapié en que la pasividad de la comunidad internacional durante los últimos años ante los sucesos en Siria había allanado el camino para el surgimiento del Estado Islámico, pese a los continuos llamamientos de Turquía para poner freno a la situación. “Hace cuatro años, no existían grupos así (como el IS). En aquel tiempo, el IS acababa de escindirse de Al-Qaeda, y logró hacerse fuerte en Siria”, dijo Erdoğan.

La oposición turca se opone a la intervención

El CHP, principal partido de la oposición en Turquía, es uno de los que ya ha dicho que se opondrá a una intervención del ejército turco en sus países vecinos. “Primero examinaremos el contenido de las mociones (que se presentarán al parlamento)”, declaraba el sábado a los periodistas su presidente, Kemal Kılıçdaroğlu.

“No queremos que las Fuerzas Armadas Turcas (TSK) entren en territorio de otro país, no queremos que sean parte de una guerra”, insistió Kılıçdaroğlu, criticando a Erdoğan por su intervención en la ONU.

El Partido Republicano del Pueblo (CHP) ha mantenido siempre una postura muy diferente a la del ejecutivo del AKP, criticando el apoyo ofrecido desde el principio por el gobierno turco a la oposición siria moderada en su lucha contra el régimen de Assad, al que el partido opositor turco un aliado.

Una delegación del CHP llegó a viajar en marzo del año pasado a Damasco para mostrar su apoyo al presidente sirio en su “lucha contra grupos terroristas”, en línea con los argumentos utilizados por el régimen sirio para calificar a la oposición, lo que desató furibundas críticas y tensiones en el parlamento turco entre diputados de ambos partidos.