\’\’Siria ha llegado a un punto de no retorno\’\’, según el presidente turco

Abdullah Gül, de visita oficial en Reino Unido, considera \»muy peligrosa\» la posibilidad de una guerra civil en Siria y considera que el cambio no debe ser impuesto desde fuera.

El presidente turco Abdullah Gül, de visita oficial en Reino Unido, acusó el miércoles al gobierno sirio de estar utilizando la represión y la violencia contra su propio pueblo y dijo que la situación en el país vecino había alcanzado «un punto de no retorno», unas declaraciones que se producen tan sólo un días después de que el primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan le exigiese abiertamente al presidente Bashar al-Assad que renunciara al poder, recordándole el tráfico final de dictadores como Hitler, Mussolini o más recientemente Gadafi.

«Hemos llevado a cabo enormes esfuerzos tanto públicamente como en secreto para poder convencer a las autoridades sirias de encabezar una transición democrática», declaró Gül durante un discurso pronunciado ante un grupo de expertos británicos en relaciones exteriores. «Pero a pesar de todo esto, el régimen del Baath (partido único del presidente sirio) continúa utilizando la opresión y la violencia contra su propio pueblo. La violencia alimenta a la violencia… Ahora, desgraciadamente, Siria ha llegado a un punto de no retorno», añadió el presidente turco.

En una entrevista concedida el martes al prestigioso diario británico The Guardian, Abdullah Gül afirmó en este sentido que llegados a este punto era demasiado tarde para introducir reformas en Siria y que el cambio en el país era inevitable aunque lamentablemente podría producirse de forma violenta.

El mandatario turco afirmó haber hablado en numerosas ocasiones con el presidente sirio Al-Assad hasta hace pocos meses, unas conversaciones en las que le aconsejó repetidamente que liberara a los prisioneros políticos y anunciara un calendario concreto de reformas democráticas que incluyesen unas elecciones libres y pluripartidistas. «Ahora es demasiado tarde para algo así», dijo Gül durante la entrevista. «(Assad) parece haber optado por una vía diferente, y francamente (en Turquía) no tenemos ninguna confianza más en él», reconoció.

Durante el encuentro que mantuvieron Gül y Cameron en Londres, en la que el tema de Siria acaparó la agenda de la reunión, el presidente turco subrayó también que cualquier cambio en ese país debería llegar desde el interior, y no desde fuera. «No creemos que la forma adecuada para crear un cambio (en Siria) sea a través de la intervención externa. El pueblo (sirio) debe realizar ese cambio», dijo al The Guardian.

En una reunión mantenida el martes con el presidente turco, el primer ministro británico David Cameron calificó la represión en Siria como «horrible e inaceptable» y consideró que la opción de una guerra civil abierta en el país árabe era «una posibilidad real». Sin embargo Gül advirtió que un conflicto de esa naturaleza en Siria podría tener consecuencias «muy peligrosas» debido a las divisiones étnicas, sectarias y religiosas en ese país, y que debía hacerse todo lo posible para evitar una guerra que tendría efectos peligrosos en toda la región.