Serbia y Croacia no cometieron genocidio en los Balcanes, según La Haya

En un controvertido veredicto, la Corte Internacional de Justicia no halló pruebas suficientes para catalogar los sucesos durante la guerra tras la desintegración de Yugoslavia como constitutivos de genocidio.

La Corte Internacional de Justicia de la Haya rechazó el martes las acusaciones de genocidio presentadas mutuamente en contra por Serbia y Croacia por el sangriento conflicto que asoló los Balcanes durante buena parte de los años 90 tras la desintegración de la antigua Yugoslavia.

El gobierno croata había presentado el caso en 1999 ante este tribunal de Naciones Unidas exigiendo a Belgrado el pago de una compensación por crímenes de genocidio durante la ocupación de la ciudad de Vukovar en 1991, un movimiento al que Serbia respondió con otra acusación similar por el bombardeo y la expulsión de cientos de miles de serbios de la entonces autoproclamada República Serbia de Krajina, que abarcaba el sur de Croacia.

En su dictamen, el Tribunal de La Haya estipuló sin embargo que no había encontrado pruebas suficientes para considerar que los acontecimientos ocurridos durante la guerra que entre 1991 y 1995 se cobró unas 20.000 vidas –la mayor parte croatas- fueron constitutivos de un acto intencionado de genocidio, si bien señala que ambas partes cometieron numerosos actos de violencia.

El primer ministro croata Zoran Milanović se mostró en declaraciones realizadas el martes profundamente decepcionado tras conocer la sentencia, si bien dijo que su gobierno aceptaría un veredicto que es inapelable. “No estamos satisfechos con la resolución del tribunal, pero la aceptamos de forma civilizada”, dijo Milanović.