Rusia anuncia un descuento en el gas natural que exporta a Turquía

Putin aprovechó su visita a Ankara para anunciar la cancelación del proyecto South Stream, que será sustituido por otro gaseoducto que atravesará Turquía hasta Grecia.

El presidente ruso Vladimir Putin anunció durante su visita oficial a Turquía que Moscú comenzará a aplicar un descuento del 6% al gas que el país euroasiático importa de Rusia, una medida que comenzará a entrar en vigor a partir del próximo mes de enero.

Putin realizó estas declaraciones durante la conferencia de prensa posterior a la firma en Ankara de varios acuerdos de cooperación bilateral entre ambos países. Turquía importa más de la mitad del gas que necesita de Rusia: sólo en 2013 compró al gigante ruso cerca de 27.000 millones de metros cúbicos, lo que lo convierte en el segundo mayor importador de gas natural de Rusia después de Alemania, que lo recibe a través del gaseoducto North Stream.

El ministro de energía turco Taner Yıldız matizaba el martes ante la prensa que el descuento ofrecido por Rusia no era definitivo, asegurando que las negociaciones entre las partes continuaban y que Ankara de hecho había hecho una contraoferta solicitando una reducción mayor del precio. Las autoridades turcas han estado negociando también con la delegación rusa que acompañó a Putin ampliar la capacidad del gaseoducto Blue Stream que conecta el Cáucaso ruso con Anatolia, para cubrir así la creciente demanda turca.

Rusia cancela el gaseoducto South Stream

El presidente ruso aprovechó sin embargo su visita a Turquía para anunciar la suspensión del proyecto de gaseoducto South Stream, que pretendía transportar el gas natural desde Rusia (a través del Mar Negro) hasta Austria e Italia entrando por Bulgaria, alegando los problemas para alcanzar un acuerdo con este último país.

“No iniciaremos la construcción del proyecto en el Mar Negro, no resulta lógico construir todo el gaseoducto y detenerse al llegar a la frontera con Bulgaria”, explicó Putin, en lo que en Occidente ha sido interpretado como una “guerra del gas” iniciada por Rusia contra Europa en represalia por las tensiones en torno a Ucrania. El mandatario ruso sin embargo acusó a la Unión Europea de ser la responsable de la cancelación del proyecto.

“Si la UE no quiere este proyecto, lo vamos a cancelar… La Federación Rusa no continuará con este proyecto. Eso significa que Europa no se beneficiará del gas ruso. Distribuiremos nuestro gas natural a otros mercados mundiales por medio de gaseoductos y en forma de gas natural licuado”, añadió Putin citando las presiones de Bruselas al gobierno búlgaro.

En su lugar, Rusia apuesta por acrecentar el papel de Turquía como punto de tránsito de gas entre Rusia y Europa, evitando así la conflictiva Ucrania. “Hemos firmado un memorándum de entendimiento con Turquía para construir un centro de distribución de gas natural en la frontera greco-turca para proveer a los países de Europa del Este”, dijo Putin.

El propio director de la compañía estatal Gazprom, Aleksey Miller, confirmaba el proyecto tras reunirse en la capital turca con su homólogo Taner Yıldız, explicando que el nuevo gaseoducto que suplirá de gas a dicho centro tendrá una capacidad de de 63.000 millones de metros cúbicos y sustituirá al que atraviesa Ucrania. El punto de inicio del gaseoducto estará en la estación rusa de Russkaya (en la región de Krasnodar), el mismo previsto inicialmente para el proyecto South Stream.

El presidente ruso descartó también cualquier problema con la financiación de la primera central nuclear que se construirá en Turquía, ubicada en Akkuyu (provincia de Adana) y que desarrollará la empresa estatal rusa Rosatom. Putin aseguró además que la tecnología y la seguridad de la planta superarán con creces a la de la central de Fukushima en Japón. “No debería haber ninguna duda respecto a las preocupaciones por la seguridad (de la central de Akkuyu)”.