Los equipos de rescate que trabajan en el lugar donde se estrelló en Irán el jet, propiedad del Holding Başaran, aún siguen buscando el cuerpo de la piloto del avión, Beril Gebeş.
El miércoles al mediodía llegaron a Estambul a bordo de un avión de las Fuerzas Aéreas Turcas los cuerpos de 10 de las fallecidas en el accidente aéreo ocurrido el pasado domingo en Irán, cuando un jet privado perteneciente al Holding Başaran y en el que viajaba Mina Başaran, destinada a heredar el grupo empresarial de su padre, se estrelló cuando ésta regresaba con un grupo de amigas de celebrar su despedida de soltera en Dubái.
Tras aterrizar en Estambul, los cuerpos fueron trasladados al Instituto de Medicina Forense en el distrito estambulita de Yenibosna para practicárseles las autopsias y procederse a la identificación de los cadáveres, para lo cual se tendrá que recurrir a tests de ADN dado que el avión se incendió tras estrellarse en los Montes Zagros, al oeste de Irán. Las familias de las víctimas regresaron también el miércoles por la mañana a Estambul.
El aparato, en el que viajaban tres tripulantes –dos pilotos y una azafata- y 8 pasajeras, todos mujeres, se estrelló aproximadamente hora y media después de despegar del aeropuerto de Sharjah, en los Emiratos Árabes Unidos, cuando regresaba a Estambul. El avión era propiedad de Hüseyin Başaran, dueño del poderoso Holding Başaran, uno de los principales grupos empresariales de Turquía con inversiones en todo tipo de sectores, incluyendo la energía, el turismo, las finanzas, la construcción o la alimentación, entre otros.
El cuerpo de una de las víctimas sigue desaparecido
Por otro lado las autoridades iraníes confirmaban que el cuerpo de una de las víctimas, Beril Gebeş, precisamente la piloto del avión siniestrado, aún no ha sido localizado pese a las anteriores informaciones aparecidas en la prensa turca que indicaban lo contrario.
Según las autoridades forenses iraníes, sólo 10 de las 11 personas que viajaban a bordo del Canadair CL604 han podido ser halladas por los equipos de rescate entre los restos del aparato, mientras que el cadáver de Gebeş aún seguiría desaparecido, pese a que se habría celebrado una ceremonia fúnebre por ella en Irán. Una vez hallado, el cuerpo de la piloto será trasladado también a Turquía para practicársele tests de ADN antes de ser enterrado por sus familiares.
VOTE
Como gran aficionado a la historia que es, a Pablo Gómez le cautivó Turquía desde el primer día que la visitó en 2006: allí se casó, allí tiene una casa, y desde entonces se ha convertido en todo un experto en la actualidad de Turquía. Con una larga experiencia en medios de comunicación, está al frente de Hispanatolia desde 2011.





