Más de 5.000 refugiados sirios han huído ya a Turquía, 10.000 esperan al otro lado

Más de cinco mil refugiados sirios han cruzado hasta el momento la frontera para refugiarse en la vecina Turquía, según informó el domingo la prensa turca.

Más de cinco mil refugiados sirios han cruzado hasta el momento la frontera para refugiarse en la vecina Turquía, según informó el domingo la prensa turca, mientras el ejército sirio continuaba las operaciones de represión en la población de Jisr Al-Shughour, a sólo 20 kilómetros de Turquía.

Fuerzas sirias entraron el domingo en la ciudad de Jisr Al-Shughour y «limpiaron la ciudad de terroristas», según explicó la agencia de noticias siria SANA. El gobierno de Damasco había perdió hace varios días el control de esta ciudad de 60.000 habitantes y que concentró numerosas protestas contra el régimen del presidente Bashar Al-Assad, pero las tropas sirias la recuperaron a sangre y fuego obligando a la mayor parte de su población a huir a las montañas o a buscar refugio en la vecina Turquía, cruzando la frontera en la provincia turca de Hatay.

Según aseguró la prensa turca citando fuentes oficiales, el número de refugiados que habían cruzado el domingo la frontera turca superaba las 5.000 personas, mientras que al menos otras 10.000 esperaban el domingo en el lado sirio del paso fronterizo para entrar en Turquía. Muchos han optado por esperar en improvisados campamentos junto a la frontera turca, alejados de las principales poblaciones que han sido tomados por los soldados sirios, con la idea de buscar refugio seguro en Turquía en caso de que las fuerzas de Assad vayan a buscarlos.

Muchos de los refugiados que llegan hasta Turquía tienen que ser atendidos en hospitales, principalmente en la ciudad de Antakya (Antioquía), debido a la gravedad de sus heridas. Sus relatos son espeluznantes y como testimonio traen incluso material fotográfico y audiovisual donde se puede ver a civiles muertos o heridos de bala por disparos de las fuerzas de seguridad sirias. Aseguran que los militares disparan y matan indiscriminadamente, y que los soldados que se niegan a disparar contra los civiles son ejecutados sin miramientos, acusando luego a supuestos terroristas de ser los responsables.

«Los soldados sirios han matado a todos los hombres jóvenes del pueblo, quemaron nuestras casas… Que Dios los castigue, que Dios castigue a Assad», decía una anciana siria que aguardaba en la frontera sirio-turca, en un testimonio recogido por el diario turco Hürriyet.