El Estado Islámico, detrás de los ataques a mezquitas chiíes en Estambul

Una asociación afirma tener evidencias de que miembros del grupo yihadista estarían operando en Estambul y serían los autores del reciente incendio contra una mezquita chií en la ciudad.

Miembros del denominado Estado Islámico (IS, por sus siglas en inglés, antiguamente Estado Islámico de Irak y el Levante), que recientemente declaró un nuevo “califato” en amplios territorios bajo su control en el norte de Irak y Siria, podrían ser los responsables de los recientes ataques contra una mezquita de Estambul frecuentada por la minoría chií.

Así lo asegura al menos un informe sobre el incidente elaborado por la Asociación de Derechos Humanos de Turquía (İHD) basado en declaraciones de testigos y de las autoridades turcas sobre el suceso, después de que la mezquita de Muhammediye en el barrio estambulita de Esenyurt resultara afectada por un incendio intencionado el pasado 8 de julio, y apenas 24 horas después volviera a sufrir destrozos en su interior. El imam del templo, Hamza Aydı,  había denunciado a la policía previamente haber sufrido amenazas por parte de unos desconocidos que les acusaron de “adorar piedras”.

En una conferencia de prensa realizada el martes en su sede en el distrito de Beyoğlu de Estambul, la İHD revelaba las conclusiones de su informe, en las que refuta la versión oficial sobre lo ocurrido y asegura que se trató de un acto premeditado por elementos vinculados con el Estado Islámico.

El documento cita las declaraciones del jefe de policía local, quien descartó la posibilidad de un incendio intencionado y dijo que el fuego se produjo fortuitamente tras un robo en el que el reloj de la mezquita fue sustraído por un drogadicto que actuó en solitario. Por contra y según varios testimonios citados en el informe, incluyendo el del propio imam de la mezquita, la İHD concluye que se trató de “un ataque planeado” contra el templo chií.

En concreto el informe cita las palabras de Aydın afirmando que un individuo de entre 25 y 30 años había acudido 10 días antes acompañado de otros dos jóvenes, y que tras identificarlo como perteneciente a la rama chií del Islam le amenazaron claramente diciendo “Sois chiíes, no tenéis derecho a vivir, vamos a quemaros”.

Si bien la asociación confirma en base a este y otros testimonios que se trató de un ataque planificado por motivos religiosos, la conclusión de que el denominado “Estado Islámico” estaría detrás de este ataque no parece tener evidencias claras, aunque la İHD defendió en la rueda de prensa esta teoría. “El IS está ahora en Estambul. Lo sabíamos, pero este es su primer ataque contra un grupo religioso en Turquía”, declaró un miembro de la directiva de la İHD, que calificó la acción como “un ataque con mensaje político”.

Turquía alberga más de un millón de refugiados sirios en su territorio, de los cuales apenas una cuarta parte viven en campos para refugiados. Se estima que sólo en Estambul podría haber unos 67.000 residiendo en pisos o malviviendo en las calles; en los últimos días se han producido varios enfrentamientos entre residentes turcos e inmigrantes sirios en varias localidades, especialmente en el sur y sureste de Turquía, donde la llegada masiva de refugiados ha creado importantes problemas de vivienda y empleo en muchas ciudades, llegando incluso a superar en número a la propia población autóctona y creando situaciones que están avivando la tensión social.