La Unión Europea condena los atentados del PKK en Turquía

Los 28 expresaron su “solidaridad con el gobierno y el pueblo de Turquía”, y recuerdan que el PKK sigue incluido en la lista de la UE de organizaciones terroristas internacionales.

La UE condenó el martes enérgicamente los atentados cometidos el lunes por el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en Estambul y en la provincia fronteriza de Şırnak –en el extremo sureste de Turquía- que causaron la muerte a 6 miembros de las fuerzas de seguridad turcas y dejaron numerosos heridos, incluyendo varios civiles.

El lunes un coche bomba explotaba junto a una comisaría en el distrito de Sultanbeyli, situado a las afueras del lado asiático de Estambul, causando numerosos daños en el edificio y en viviendas colindantes; más tarde los terroristas abrirían fuego contra los equipos forenses que investigaban la escena del crimen, matando a uno de ellos.

Sólo unas horas más tarde, una mina activada por control remoto explotaba al paso de un vehículo policial en la provincia de Şırnak, que quedaba completamente destrozado matando a cuatro policías e hiriendo de gravedad a un quinto. También en la misma provincia, militantes del PKK dispararon contra un helicóptero que transportaba a varios militares matando a uno e hiriendo a otros siete. Todas las acciones fueron reivindicadas o atribuidas posteriormente al PKK.

En un comunicado dado a conocer el martes por la portavoz de la Comisión Europea, Maja Kocijancic, ésta recordó que los 28 seguían considerando al Partido de los Trabajadores del Kurdistán como una organización criminal incluida en la lista de la UE de grupos terroristas internacionales.

Condenamos los últimos actos terroristas del PKK. El PKK continúa estando en la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea, y los Estados miembros de la UE han tomado también acciones decididas contra el grupo”, explicó Kocijancic. “La UE condena todos los actos de terrorismo y expresa su solidaridad con el gobierno y el pueblo de Turquía… La reciente escalada de violencia en el país constituye una seria preocupación, y no debe continuar”, añadía el comunicado.

Desde que el PKK anunciara este verano que ponía fin unilateralmente al alto fuego, y después del atentado suicida del Estado Islámico (IS) que costó la vida el 20 de julio a 32 simpatizantes kurdos en la ciudad de Suruç –y del que el PKK responsabilizó al gobierno turco-, se han multiplicado los ataques por parte del grupo terrorista matando a cerca de una treintena de miembros de las fuerzas de seguridad y civiles, e hiriendo a varias decenas más.

Tras los atentados del lunes, el martes unidades de la lucha-antiterrorista de Turquía lanzaron nuevas redadas en el oeste y sur de Turquía dirigidas principalmente contra el Movimiento de las Juventudes Patrióticas Revolucionarias (YDG-H), un grupo vinculado al PKK, deteniendo al menos a 23 personas; de este modo y desde finales de julio, son ya alrededor de 1.600 los detenidos en operaciones dirigidas a apresar posibles militantes de grupos terroristas en el país, incluyendo el PKK, el IS y también el DHKP-C, una organización de extrema izquierda que el lunes abrió fuego contra el consulado de EE.UU. en Estambul.

Así mismo el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas Turcas (TSK) informaba el lunes que cazas F-16 del ejército turco habían bombardeado 17 posiciones del PKK en las zonas montañosas de la provincia de Hakkari, ubicada en el extremo sureste de Turquía junto a la frontera con el norte de Irak, donde el grupo armado tiene sus bases desde las que hace incursiones en territorio turco.