La UE preocupada por la postura de Francia sobre Renault

El gobierno francés y el presidente de Renault se reunieron ayer sábado para decidir si la producción del nuevo Clio IV se traslada por completo a la planta de la empresa francesa en Bursa (Turquía).

El gobierno francés y el presidente de Renault se reunieron ayer sábado para decidir si la producción del nuevo Clio IV se traslada por completo a la planta de la empresa francesa en Bursa (Turquía) o si se mantiene en París.
 
El encuentro viene precedido por una importante polémica acerca de en qué medida el gobierno conservador de Nicolas Sarkozy está presionando a una compañía privada con medidas de corte proteccionista, que han puesto en alerta a Bruselas. El propio Sarkozy en persona se ha embarcado en una cruzada para mantener la fabricación del Clio IV -prevista para 2013- en Francia, amenazando con retirar las ayudas del gobierno concedidas tras la crisis económica internacional.
«No apoyaremos con tanto dinero a nuestros constructores para que la totalidad de las fábricas se larguen fuera», declaraba este miércoles Sarkozy, apoyado por su ministro de Industria. Si bien Renault no ha adoptado todavía ninguna decisión oficial, el diario económico La Tribune aseguraba recientemente que el nuevo Clio se fabricaría en la planta de Oyak-Renault en Bursa, al noroeste de Turquía.
La Comisión Europea ya ha pedido al gobierno galo que aclare si su postura sobre Renault es un atisbo del temido proteccionismo. Bruselas dice ahora que cuando autorizó a Francia a dar ayudas destinadas a la industria del automóvil lo hizo porque no condicionaban el lugar de producción. El Estado francés posee el 15´7% de las acciones de Renault, que ha recibido del gobierno 3.000 millones de euros en préstamos.