Alemania y Francia acuerdan ayudar a Grecia con el FMI

Francia y Alemania lograron el jueves llegar a un acuerdo para conceder ayuda financiera a la maltrecha economía griega mediante un sistema de préstamos europeos y del FMI.

Francia y Alemania lograron el jueves llegar a un acuerdo para conceder ayuda financiera a la maltrecha economía griega mediante un sistema de préstamos europeos y la ayuda económica del Fondo Monetario Internacional (FMI).
 
La canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés Nicolas Sarkozy acordaron un texto sobre las condiciones para ayudar a la deteriorada economía de Grecia y restaurar la confianza de los mercados internacionales en el euro, si bien incluye la condición de que sólo se aplicará «como último recurso», según fuentes de la diplomacia francesa. Un 58% de los ciudadanos europeos se oponen a ayudar económicamente a Grecia según un reciente estudio, cifra que es aún mayor en Alemania.
 
El acuerdo llega tras varias semanas de negociaciones entre París y Berlín y con serias reticencias de Alemania, principal economía europea, que rechazó cualquier plan de apoyo financiero que fuese exclusivamente europeo tal y como habían defendido desde un principio Francia o España, país que presiden este semestre la UE.
El plan incluye un sistema de préstamos bilaterales al que los países de la zona Euro contribuirán en función de su peso en el Banco Central Europeo, al que se añadirán otros préstamos complementarios del FMI. De esta forma el acuerdo plasma el deseo de Alemania de no recurrir únicamente a la ayuda europea para socorrer a Grecia pero también la aspiración de la presidencia española de que dicha ayuda al menos procediese mayoritariamente de los países de la UE.
Con este plan, Grecia podría disponer de entre 20.000 y 30.000 millones de euros a un interés más bajo del que paga actualmente Atenas por sus préstamos. Algunos medios especularon con la posibilidad de que España contribuyese con un préstamo de 2.500 millones de euros al gobierno heleno, si bien el presidente del gobierno español no quiso concretar esa cifra.
La deudad actual del estado griego se aproxima a los 300.000 millones de euros y su déficit público representó el año pasado el 12´7% de su PIB, comparado con el 3% que autoriza Bruselas. El país ha rozado una situación de quiebra con el agravante de que debe pagar unos elevados intereses por el dinero que debe a causa de las crecientes dudas sobre su capacidad para hacer frente a sus obligaciones financieras.
 
El marasmo de la economía griega está arrastrando además al euro, que cotiza a la baja en los mercados internacionales, y algunos analistas sugieren que la crisis griega y sus repercusiones en el euro están provocando ya un efecto contagio en las economías de los países más vulnerables de la zona euro, como Portugal.